Ken Nedimyer

Nedimyer revisa los fragmentos de coral cerebro y estrella cultivados en la granja de coral con control de temperatura en Ruskin, Florida. © Samantha Whitcraft

Perfil de miembro de DAN: Ken Nedimyer Desde acuicultura ornamental hasta restauración de arrecifes resilientes

Ciudad natal: Zenia, Ohio
Edad: 69
Cantidad de años de buceo: 55 
Por qué soy miembro de DAN: me encanta la comunidad de buzos y aprendo mucho de la revista. 


La conexión de Ken Nedimyer con el mar comenzó a una edad temprana. Se pagó la universidad recolectando peces tropicales y buceando en busca de langostas en los Cayos de la Florida. Pasó veranos trabajando en Sea Camp, y eventualmente hizo la transición a la crianza de peces tropicales de agua salada e invertebrados en una granja piscícola —una carrera que se extendió por más de 30 años y ayudó a mantener a su familia—.

Nedimyer, que vivió en los Cayos Superiores durante casi toda su vida, comenzó a recolectar roca viva para el mercado de acuarios. En 1996 notó que había coral cuerno de ciervo asentándose naturalmente en parte de esta roca. Sorprendentemente, esos corales sobrevivieron huracanes y eventos de blanqueamiento por seis años. Cuando alguna parte se desprendía, Nedimyer volvía a adherirla —una acción que inspiró una idea más grande—: ¿qué tal si los corales pudieran criarse y venderse en el mercado de acuarios?

Nedimyer se asoció con su hija, una apasionada miembro de 4-H, para lanzar una granja de coral oceánica en 2001. Al vivir en los Cayos de la Florida, sabían que criar vacas o caballos no estaba en su destino y consideraron que los corales serían una opción más adecuada. Era un proyecto de padre e hija que nació de la curiosidad y un amor compartido por el mar. 

Su objetivo era simple: criar corales para el comercio de acuarios. Pero a medida que pasaban tiempo juntos bajo el agua, al ver los corales crecer y desarrollarse, Nedimyer percibió un cambio. Comenzó a preguntarse si los corales podrían hacer más que decorar tanques. ¿Podrían ayudar a devolverles la vida a los arrecifes dañados? Esa pregunta cambió todo.

Cuando llevó los corales que ellos mismos habían criado al Santuario Marino Nacional de los Cayos de la Florida (Florida Keys National Marine Sanctuary), las autoridades estaban impresionadas, pero no tenían ningún mecanismo para emitir permisos de restauración. Sin embargo, encontraron una solución que le permitió a Nedimyer colocar sus corales donde un buque había encallado en Molasses Reef, lo que creó un lienzo en blanco en el lecho marino. 

Los corales se desarrollaron. Los fragmentos rotos fueron reimplantados y con el tiempo surgió un arrecife próspero. Aunque Nedimyer nunca vendió un solo coral, su trabajo ayudó a iniciar una industria entera.

Persistió durante seis años sin recibir un permiso adecuado, criando más de 5.000 corales. Frustrado, finalmente les dijo a las autoridades reguladoras que aprobaran la restauración de coral o de lo contrario tendría que vender los corales. Obtuvo el permiso —y atención a nivel nacional—. Proto siguieron asociaciones con The Nature Conservancy, la Universidad de Miami (University of Miami) y la Comisión para la Conservación de Peces y Vida Salvaje de la Florida (Florida Fish and Wildlife Conservation Commission).

En 2007 Nedimyer vio la necesidad de algo más grande. Fundó la Coral Restoration Foundation (CRF) y en 2009 consiguió una importante subvención en colaboración con instituciones líderes. La restauración de coral estaba oficialmente en el mapa. 

Nedimyer maintains star corals in the in-water nursery
Nedimyer mantiene corales estrella en el criadero en el agua cerca de Tavernier, Florida. © Mike Echevarria

Mientras los investigadores avanzaban en los conocimientos sobre genética y reproducción, Nedimyer ofreció un modelo visionario y escalable. Su objetivo nunca fue la fama, sino la acción. Después de varios años al mando de la CRF, se apartó y eligió enfocarse en lo que mejor hacía: criar y plantar corales.

Este cambio condujo a su siguiente aventura: Reef Renewal USA (reefrenewalusa.org). Con una importante iniciativa financiada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA) en marcha —una colaboración de USD 17 millones que unió agencias, universidades y organizaciones sin fines de lucro— sintió que el impulso colectivo para resolver la degradación de los arrecifes estaba realmente unificado por primera vez.

La misión del equipo era identificar los corales resilientes. Exploraron los Cayos de la Florida, desde Cayo Largo hasta Dry Tortugas, recolectando sobrevivientes resistentes de diversos entornos y luego propagando y plantando estos corales como defensores de la restauración llenos de esperanza.

En 2023 se produjo una tragedia, cuando una ola de calor marina histórica golpeó los Cayos. Las temperaturas del agua alcanzaron los 34,4 °C (94 °F) e incluso más en aguas menos profundas sin flujo de corriente, lo que mató a casi todos los corales cuerno de alce y cuerno de ciervo —tanto salvajes como restaurados—. Siglos de crecimiento de arrecifes y décadas de restauración desaparecieron en unas pocas semanas. Fue devastador.

En medio de la destrucción, unos pocos sobrevivientes se destacaron: corales que habían sido plantados en los Cayos Inferiores y ya estaban aclimatados a temperaturas más altas. Corales cerebro y estrella se blanquearon pero resistieron, negándose a morir. Estos corales resilientes ofrecieron una chispa de esperanza, lo que demostró que la robustez genética y la tolerancia al calor podían hacer una diferencia. 

Lectures in Ocean Reef’s auditorium about the history of coral reefs
Nedimyer da una conferencia en el auditorio de Ocean Reef sobre la historia de los arrecifes de coral en los Cayos de la Florida. © Stephen Frink

Si bien las delicadas especies de corales ramificados se perdieron, los fuertes corales de roca resistieron. Para Nedimyer, este fue un momento decisivo —evidencia de que la supervivencia de los arrecifes era posible y una clara señal para avanzar por un rumbo diferente—.

A raíz de la mortandad sin precedentes de los corales, Nedimyer sabía que debía reconsiderar su enfoque. Con su guardería en alta mar en los Cayos de la Florida cada vez más vulnerable a las condiciones climáticas extremas, el riesgo de perder todo en otro evento catastrófico era demasiado grande. 

A partir de su experiencia en acuicultura, se asoció con piscicultores y un importante centro terrestre en Ruskin, Florida, para establecer un criadero de coral y un banco genético con control de temperatura. Su misión era clara: desarrollar corales más grandes, de crecimiento más rápido y más económicos con piscicultores y personas que no fueran buzos participando en el esfuerzo. “Si quiere desarrollar coral con éxito”, afirmó Nedimyer, “pídale a un piscicultor que lo haga”. 

Su equipo ya ha cultivado más de 1.000 variedades de coral cerebro y estrella genéticamente resilientes, haciendo una selección por tolerancia al calor y a enfermedades al igual que los agricultores tradicionales crían para obtener cultivos resistentes. Utilizan técnicas de reproducción tanto asexuales como sexuales para desarrollar corales listos para la restauración creados para el futuro.

Nedimyer cree que el futuro de la restauración de arrecifes depende de la innovación y la colaboración. Una herramienta prometedora es un gel especialmente formulado que se utiliza para mejorar el asentamiento de larvas de coral. Este gel imita los estímulos químicos de las algas coralinas incrustantes —el sustrato natural al que las larvas de coral son atraídas— replicando su sabor y olor. 

Del mismo modo, se ha comprobado que las larvas de pez detectan y prefieren el coral vivo y se desplazan hacia él sobre arrecifes muertos. Estos descubrimientos, arraigados en la biología sensorial y el comportamiento de los organismos marinos, ofrecen estrategias nuevas y poderosas para acelerar la recuperación de los arrecifes a nivel del ecosistema.

Al mirar hacia adelante, Nedimyer se mantiene optimista. Con más de 30.000 buceos y toda una vida bajo la superficie, ha sido testigo de la belleza y fragilidad del océano. Actualmente tiene un fuerte deseo de compartir un poderoso mensaje: no todo está perdido. 

A aquellas personas que se sientan inspiradas a seguir sus aleteos les da este consejo: no le tengan miedo al fracaso. Cada contratiempo es una lección, y cada éxito es un paso hacia adelante. 

“Solo sigan intentando”, añadió. “Este trabajo es más importante que nunca porque el futuro de nuestro planeta depende de ello”.

Maintains elkhorn corals in the in-water nursery
Nedimyer mantiene corales cuerno de alce en el criadero en el agua en Carysfort Reef, Cayo Largo. © Stephen Frink

Explore Más

Ken Nedimyer habla sobre arrecifes resilientes en este video.


© Alert Diver – Q3 2025