Capacitación de buzos adaptados

COMO DICE EL DICHO, SI LA VIDA TE DA LIMONES, haz limonada. Ese fue el caso de Jen Overturf. Sufrió una lesión en la médula espinal en la sexta vértebra torácica como consecuencia de un accidente de motocross en 2003 que la dejó paralizada de la cintura para abajo. Después del accidente, se sometió a una terapia intensiva, y su terapeuta ocupacional la convenció de convertirse en buceadora con aire comprimido. El terapeuta era un buzo ávido y un compañero certificado de buzos adaptados.

Jen obtuvo su certificación de buceo especial y, después de casarse, convenció a su marido, James, para que obtuviera una certificación para poder hacer viajes de buceo juntos. Los conocí a ellos y al terapeuta ocupacional de Jen durante un viaje de buceo en las Islas Caimán. Desde entonces he conocido muchas asociaciones para personas con discapacidades a las que les gusta bucear. En ese viaje pude presenciar de primera mano algunas de las experiencias de Jen como buceadora adaptada.

KC NAYFIELD

El centro turístico de Caimán Brac donde nos encontramos tiene habitaciones en la planta baja con alojamiento accesible y duchas sin barreras que permiten el ingreso de sillas de ruedas. La piscina fue diseñada con una rampa para satisfacer las necesidades de nadadores adaptados. En lo que respecta al buceo, el centro turístico tiene rampas portátiles para los botes y a menudo dota a las embarcaciones de suficientes guías de buceo y otros miembros del personal para ayudar a los buzos a subir y bajar. Los buzos adaptados hacen una voltereta hacia adelante para ingresar al agua y regresan a la embarcación con la ayuda del personal y una eslinga especialmente diseñada. Las embarcaciones tienen una plataforma de buceo baja que ayuda a que esto sea posible.

Las tripulaciones de embarcaciones de buceo enfrentan desafíos para mantener la privacidad en la embarcación para no interferir con la dignidad de los buzos adaptados y satisfacer las necesidades de una amplia variedad de personas con discapacidades. Han acogido a buzos ciegos que utilizan una tableta especial en sus brazos con frases que se utilizan comúnmente escritas en Braille para que puedan comunicarse con el guía de buceo. A un buzo le faltaba la mayor parte de ambos brazos, por lo que tenía un dispositivo en la parte superior del brazo que le permitía inflar y desinflar su compensador de flotabilidad (chaleco) con la barbilla. Los buzos con cuadriplejia van con compañeros que ocluyen sus narinas en el descenso para permitirles compensar sus oídos y se desempeñan como guías físicos durante el buceo.

El terapeuta ocupacional de Jen compartió que los buzos adaptados encuentran beneficios médicos y psicológicos en el deporte. Los ayuda con la función cardíaca, disminuye el dolor neurálgico y la espasticidad y ayuda con la salud mental, en especial a los buzos con un trastorno de estrés postraumático. Jen estuvo de acuerdo y agregó que el buceo “nivela el campo de juego para nosotros con las personas que no tienen discapacidades”.

Jen ha registrado casi 100 buceos desde que comenzó y ha buceado en Cozumel, Isla San Pedro y Bonaire. Me comentó que hay muchos centros en todo el mundo que pueden satisfacer las necesidades de buzos adaptados, pero su lugar favorito es Caimán Brac. A pesar de que las corrientes imprevistas son uno de sus principales desafíos, Jen y James disfrutan del buceo en el océano y tienen pensado continuar todo el tiempo que sea posible.

Con el equipo y los procedimientos que las empresas de buceo pueden implementar para capacitar a los buzos adaptados, sabe que continuar con su actividad favorita será posible.

KC NAYFIELD

© la revista - Q4 2022

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