El dilema de los peces vaca

Aldea índigo (Hypoplectrus indigo) © NED Y ANNA DELOACH

Ser o no ser una especie

DESDE FINALES DE LA DÉCADA DE 1800, los debates entre los taxónomos de peces han girado en torno a la condición de especie de los pequeños y majestuosos róbalos del Caribe del género Hypoplectrus, comúnmente conocidos como peces vaca (hamlets en inglés). En el centro de la controversia está la esencia de la taxonomía: ¿qué define a una especie? 

La interpretación más común de especie se relaciona con individuos capaces de aparearse unos con otros para producir descendencia fértil. La intriga de los peces vaca gira en torno a los hábitos de reproducción similares del grupo y la ausencia casi total de diferencias anatómicas. Sin embargo, por una razón inexplicable, los peces vaca del Caribe muestran una variedad de patrones de colores distintos. 

Desove de aldeas de mantequilla
Aldeas de mantequilla (Hypoplectrus unicolor) desovando © NED Y ANNA DELOACH

Lo que agrega más interés a este caldo de peces vaca es el muestrario de variantes como resultado de una cantidad relativamente elevada de mestizaje entre mutaciones de color, lo que da lugar a híbridos, con colores y marcas intermedias respecto a sus padres. 

Por lo general, las crías de diferentes especies del mismo género son estériles, pero los peces vaca híbridos son fértiles —una anomalía que algunos investigadores han usado como evidencia contra el otorgamiento de la condición de especie distinta a miembros del género—. A lo largo de los años, han descrito el cardumen de peces vaca como variedades, tipos, mutaciones de color, morfotipos, morfoespecies y subespecies. 

No obstante, mediante el uso de evidencia disponible a partir de la reproducción en acuarios y el descubrimiento de diferencias genéticas mínimas entre especies de las mismas regiones geográficas, los taxónomos de la actualidad se inclinan tímidamente por otorgarles la condición de especie a al menos 18 mutaciones de color distintas que se observan regularmente. 

Algo que reviste más interés para los típicos naturalistas submarinos es el apasionado cortejo y los comportamientos de desove de los peces vaca que tienen lugar cada noche durante el desvanecimiento de la luz del crepúsculo. Durante todo el día, los solitarios del tamaño de la palma de la mano husmean en busca de cangrejos, camarones y larvas de peces recientemente asentadas dentro de los escarpados confines de sus limitadas áreas de distribución. Cuando empieza a caer el sol, se escabullen de su acogedor entorno y se desplazan por terreno hostil para disfrutar de encuentros amorosos nocturnos con parejas establecidas en puntos de desove tradicionales. 

Al igual que varias familias de peces de arrecife conocidos, los peces vaca son hermafroditas simultáneos, lo que significa que son machos y hembras al mismo tiempo. En lugar de competir constantemente por un lugar, los peces vaca se turnan para liberar huevos y esperma varias veces con parejas de larga duración. La estrategia reproductiva igualitaria es rara, y se da en solo 40 de las 34.000 especies de peces. 

aldea dorada
Vaca dorada (Hypoplectrus gummigautta) © NED Y ANNA DELOACH
Tímida aldea y una belleza rocosa
Caserío tímido (Hypoplectrus guttavarius) e isabelita medioluto (Holacanthrus tricolor) joven © NED Y ANNA DELOACH

En cuanto una pareja de peces vaca soñadores se encuentra, comienza el espectáculo reproductivo más accesible, predecible y entretenido del arrecife. Durante un máximo de una hora antes del primer desove, las parejas se persiguen alegremente y se alimentan cerca del fondo mientras vigilan si hay depredadores y rivales ansiosos por terminar con la celebración de amor de la noche. 

Cuando el cortejo llega a su fin, uno de los individuos de la pareja asume el rol femenino. En su papel de seductora, adopta una tensa pose con el hocico hacia arriba, las aletas acampanadas y la cabeza quebrada, mientras el macho provisorio, cuyo color está perceptiblemente palidecido, deambula por el fondo. Los peces vaca se elevan de forma separada hacia la columna de agua, habitualmente sobre un montículo de coral o arbustos de gorgonias donde la exhibicionista se presenta. 

En un instante los peces se sujetan, como manos estrechándose. El macho interino —con la cabeza hacia abajo, el vientre arrugado, las aletas desplegadas y la boca abierta— es envuelto por el cuerpo arqueado de su pareja. Después de unos segundos los peces se separan, dejando atrás una imperceptible nube de gametos. La pareja se funde en abrazos alternadamente, de dos a 10 o más, hasta que la última luz se desvanece. 

Una misma cantidad de liberaciones de huevos entre parejas es sacrosanta. A partir de las docenas de eventos de desove que hemos observado, el recuento de abrazos terminó en un número impar en solo dos ocasiones. Ambos incidentes generaron persecuciones mordaces por parte del sujeto ofendido. 

¿Qué impulsa la diversificación de los peces vaca? Las opiniones varían entre los investigadores, pero el consenso general es que el género Hypoplectrus pudo no haber evolucionado hasta después del cierre del istmo de Panamá hace aproximadamente 2,8 millones de años. La fecha puede parecer antigua, pero en una escala de tiempo evolutiva los peces vaca son los recién llegados y siguen evolucionando. 

Y también está la sugerencia de que el ascenso y descenso de los niveles del mar segregaron las mutaciones de color. Lo que enmaraña aún más la cuestión es la hipótesis de que la imitación de peces no depredadores impulsa los diversos patrones de colores de los peces vaca. 

¿Y qué es exactamente una especie? Esta clásica pregunta también sigue angustiosamente sin respuesta, incluso después de que las grandes mentes de la biología han reflexionado al respecto desde los inicios de la ciencia evolutiva. 

Tras el descubrimiento de asombrosas diferencias en cada género de percebes que estudió, Charles Darwin escribió en su estudio en Down House: “después de describir una serie de formas como especies distintas, romper en pedazos mi manuscrito y definirlas como una especie, destruir eso y volver a separarlas, y luego volver a agruparlas una vez más, he rechinado los dientes, maldecido especies y me he preguntado qué pecado he cometido para ser tan castigado”.


© Alert Diver - Q3 2023

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