Capítulo 4: Higiene

La gente tiene conciencia de sus oídos de muchas maneras. Ocupan un lugar prominente en la cabeza, y por lo tanto, la preocupación estética a veces compite con la de la salud. La protección natural de la piel del canal auditivo implica la presencia de cera, que en algunos casos, puede transformarse en una molestia para la salud y una causa de problemas médicos reales. Algunas personas perciben la presencia de cera como una cuestión de limpieza, y tratan, entusiastamente de quitársela. Esto puede causar problemas en sí mismo.

Las actividades al aire libre, especialmente los deporte acuáticos, exponen los oídos a condiciones de frió, humedad, y excesivo calor, lo que puede dañarlos. Se han propuesto muchas soluciones comerciales que, supuestamente, mitigarían el riesgo de lesión o daño en el oído. Desafortunadamente, pocos productos han sido aprobados por las autoridades sanitarias. En este capítulo, nos dedicaremos tanto a la higiene y los medicamentos para los oídos, como a los tapones (un dispositivo cuyo uso en buzos no apoyamos), y a los tubos de ventilación de los oídos.

En este capítulo, aprenderá sobre:


Higiene de los oídos

Tener un canal auditivo limpio es importante para los buzos. En casos extremos, la cera puede formar un tapón y mantener el aire atrapado entre el tapón y el tímpano, lo que puede provocar una perforación "explosiva" de la membrana timpánica que se rasga hacia afuera, en lugar de la perforación hacia adentro, que es más común.

Además, un tapón de cera puede evitar que el paso del agua enfríe un oído, mientras que el otro se enfría naturalmente al llenarse de agua. Esta diferencia de temperatura entre los dos oídos provoca el vértigo calórico.

Finalmente, un tapón de cera puede impedir el drenaje adecuado del canal auditivo. La humedad retenida puede provocar el ablandamiento de la piel y así, allanar el camino para las infecciones.

Entonces, ¿cómo debería usted limpiar sus oídos?

Las formas incorrectas

Evite el uso de hisopos de algodón. Su aplicación puede empujar la cera aún más profundamente dentro del oído, haciendo más difícil su remoción. Además, el extremo del hisopo de algodón puede desprenderse y quedar en el canal auditivo. En pocos días, esto provoca una infección grave. Si esto sucede, el algodón debería ser identificado y removido por un médico calificado. Jamás intente hacerlo usted mismo, podría rasgar el tímpano.

Cómo manejar infecciones provocadas por los insectos

Ocasionalmente, algunos insectos pueden introducirse en los oídos cuando la gente duerme al aire libre, o vive en zonas cálidas. Un insecto en el oído, puede ser una experiencia alarmante. Para quitarlo, necesita mantener la calma, especialmente si el insecto aún se está moviendo o picando.

En el campo, usted puede utilizar alcohol isopropílico, que rápidamente ahogará al insecto y limpiará el canal auditivo. También puede utilizarse una jeringa, llena de una solución jabonosa tibia (como el champú para los bebés), y una solución de agua oxigenada. Si esto no resulta, procure asistencia médica de inmediato. El mejor método es la remoción por parte de un médico calificado, con instrumentos especiales y un microscopio.

La forma correcta

Entonces, ¿cómo debería usted limpiar sus oídos? Al bañarse, lave ocasionalmente sus oídos con una jeringa llena de una solución jabonosa tibia, y agua oxigenada. En un viaje de buceo, utilice una mezcla de mitad de vinagre blanco, y mitad de alcohol isopropílico luego de un día de buceo: esto servirá tanto para limpiar y secar el canal auditivo, como para cambiar el pH, y hacer que la zona sea menos propensa a las infecciones bacterianas. También puede prevenir el oído de nadador u otitis externa.

Si usted tiene dificultades para drenar el agua de sus oídos, pruebe utilizando un secador de cabello. Es una buena idea tomar la oreja y moverla hacia arriba y hacia atrás para enderezar el canal auditivo, y luego echar aire tibio seco dentro del canal auditivo durante cinco minutos. Asegúrese de que el aire no esté demasiado caliente.

Sólo recuerde que el cuidado del oído es tan básico e importante como el de cualquier otra pieza de su equipamiento de buceo.


Tapones para los oídos

Los tapones para los oídos son dispositivos que ocluyen el canal auditivo externo. Se utilizan, principalmente, para bloquear la presión del agua sobre el tímpano. Generalmente, los tapones para los oídos no deberían ser utilizados por los buzos.

Procedimiento en práctica

Los tapones estándar sólidos crean un espacio de aire que no puede compensarse al bucear, haciéndolos inseguros para la práctica del buceo; sin embargo, algunos buzos, utilizan tapones en situaciones especiales.

La preocupación principal es que la presión del agua pueda empujar el tapón dentro del canal auditivo. Si esto ocurre, existe riesgo de barotrauma de oído externo. Para evitar esta preocupación, algunos fabricantes promueven el uso de tapones ventilados, que tienen un pequeño orificio para la ventilación entre el agua y el canal auditivo. Normalmente, los orificios poseen una válvula para presurización, que no permiten que el agua ingrese al canal auditivo.

La mayoría de los fabricantes de tapones ventilados enfatizan la facilidad con la que sus productos compensan, y recomiendan a los buzos que destapen sus oídos con frecuencia mientras utilizan los tapones para mantener una presurización adecuada. Sin embargo, estas aseveraciones no han sido probadas de manera independiente. Simplemente no existe información o evidencia suficiente para recomendar el uso de tapones en buzos. Los riesgos de complicaciones bajo el agua, debido al mal funcionamiento o la remoción de un tapón para el oído son reales, y pueden, potencialmente, colocar al buzo en una situación mayor de riesgo de lesión.


Gotas óticas

Las gotas óticas son medicamentos en forma de solución para aplicar en el canal del oído externo.

Uso profiláctico de las gotas óticas

Para la mayoría de los buzos, las gotas óticas no son necesarias luego de bucear. El propósito de la mayor parte de las gotas óticas es prevenir la infección en el canal auditivo externo (conocida como otitis externa u oído de nadador). Las infecciones en el canal auditivo están asociadas tanto a la presencia de humedad persistente como al trauma cutáneo local, que puede aparecer como resultado de insertar hisopos de algodón u otros objetos dentro de los oídos, que pueden dañar la piel que cubre el canal auditivo. Como les gusta decir a los médicos de DAN: "No ponga nada más pequeño que su codo en su oído". La humedad persistente y el trauma cutáneo local pueden permitir el crecimiento bacteriano y la infección.

Las gotas óticas, están formuladas para ayudar a secar el oído luego de la exposición, y a disminuir la acidez (pH), transformando al canal auditivo externo en un medioambiente poco amigable para la colonización e infección de bacterias u hongos. Entre los ingredientes comunes se encuentran ácido acético (el ingrediente activo del vinagre), ácido bórico, acetato de aluminio, acetato de sodio, alcohol isopropílico, y glicerina. Los ácidos alteran el pH, lo que retarda el crecimiento de las bacterias; el acetato de aluminio y el de sodio son astringentes, lo que deshidrata los tejidos. El alcohol isopropílico ayuda a secar los tejidos, y la glicerina puede colaborar a la lubricación de la piel para evitar el resecamiento.

Para los buzos que sufren oído de nadador, puede ser útil enjuagar suavemente los oídos con agua dulce luego de cada buceo. También secarlos con un secador de cabello, asegurándose de que el aire no esté demasiado caliente.

Uso terapéutico de las gotas óticas

Las gotas óticas pueden estar prescriptas por su médico para tratar la infección o inflamación del canal auditivo externo. Pueden contener antibióticos y/o esteroides.

Nota: Es importante nunca poner gotas en el canal auditivo si se sospecha de ruptura del tímpano. Normalmente, el tímpano sirve como barrera hacia el espacio del oído medio. Si está perforado, pueden acceder al oído interno la contaminación o los medicamentos perjudiciales para él mismo.

Aptitud física para el buceo

Las gotas óticas profilácticas se utilizan para prevenir las infecciones del canal externo durante reiterados días de buceo. Si usted siente dolor de oído, debería dejar de bucear y hacer que lo evalúen. Los buzos diagnosticados con una infección o lesión en los oídos no deberían bucear antes de que estuvieran totalmente curadas y aprobadas por un médico.


Tubos de ventilación para el oído

Los tubos de ventilación para el oído son pequeños tubos que se insertan quirúrgicamente a través del tímpano, para favorecer el drenaje y la compensación.

Procedimiento

Los pequeños tubos de ventilación pueden insertarse quirúrgicamente a través del tímpano (membrana timpánica), para ayudar a interrumpir un ciclo de infecciones repetitivas del oído medio. El proceso infeccioso provoca inflamación en las trompas de Eustaquio, evitando el drenaje adecuado; los tubos de ventilación permiten que se normalice este drenaje desde el oído medio hasta las trompas de Eustaquio. Insertar los tubos de ventilación a través de una pequeña incisión en la membrana timpánica (miringotomía), generalmente corrige esta situación.

Los tubos no pretenden ser implantes permanentes, y a menudo se salen por sí solos, o son removidos por el médico. La pequeña incisión generalmente se cura poco después de que los tubos son removidos. En casos poco frecuentes, puede quedar un pequeño orificio si se dejan los tubos por un período prolongado. La situación puede ser analizada, y su médico será quien mejor la aborde. Es improbable que los tubos permanezcan en su lugar por más de algunos años.

Aptitud física para el buceo

No se recomienda bucear mientras los tubos se encuentren colocados, ya que permitirán el ingreso de agua al oído medio, con riesgo de vértigo e infección. Luego de que sean removidos, se debe dejar pasar un tiempo adecuado para que sane (por lo menos, seis semanas). Debe confirmarse el normal funcionamiento del oído medio y la trompa de Eustaquio antes de considerar volver a bucear.
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Un problema mayor puede ser la formación de cicatrices de las trompas de Eustaquio como resultado de las infecciones crónicas en el oído. Esto puede hacer difícil la compensación para el buzo. Actualmente, no hay procedimiento quirúrgico que puede corregir una trompa de Eustaquio parcialmente obstruida.

Tanto los niños como los adultos necesitan inmediata atención para los síntomas de infección y barotrauma de oído medio. Estos pueden incluir, aunque no son los únicos síntomas posibles, dolor, zumbido en los oídos (acúfeno), sensación de audición parcial, disminuida o reducida, y drenaje del canal auditivo.

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