Luiz Rocha: buceo profundo en busca de peces

Rocha busca en el arrecife especies de peces desconocidas. Foto: Tane Sinclair-Taylor

LUIZ ROCHA, PH.D., AH SIDO UN HOMBRE CON UNA MISIÓN en busca de peces desde que era un niño pequeño que exploraba las aguas de su pequeña ciudad natal costera en Brasil. Investigaba pozas intermareales, tenía tanques de peces a los 5 años y fue declarado un futuro científico por su maestra de tercer grado. Su interés principal siempre fueron los peces —y explorar lo desconocido—. “Cuanto más profundas sean las aguas, más cosas desconocidas habrá”, afirmó Rocha.

Cuando un instructor de buceo llegó a la ciudad natal de Rocha en 1989, él se inscribió en la primera clase de aguas abiertas disponible. Se convirtió en divemaster para poder seguir buceando mientras no tuviera la posibilidad de costear su propio equipo. Era un trabajo no remunerado, pero podía usar el equipo sin costo. Si bien Rocha dijo que en esa época hizo algunos buceos profundos que no haría hoy con una capacitación formal, esos primeros buceos profundos fueron el inicio de la carrera que tiene en la actualidad.  

En algunos de esos primeros buceos en Brasil, comenzó a observar algunos peces que “se veían un poco diferentes”. Buscó respuestas para su identificación y, finalmente, viajó a los Estados Unidos en 1999 para obtener su doctorado en la Universidad de Florida (University of Florida). El laboratorio donde trabajaba tenía las herramientas que necesitaba para estudiar la variación en el ADN para determinar si los peces eran, en efecto, especies diferentes.

El objetivo de Rocha era estudiar arrecifes profundos —46 a 152 metros (150 a 500 pies)—, pero el estudio de aguas profundas conlleva desafíos. Rocha fue a varias instituciones donde tuvo dificultades para ser autorizado u obtener el apoyo necesario para hacer el tipo de buceo requerido para su trabajo. El apoyo que necesitaba lo encontró en la Academia de Ciencias de California (California Academy of Sciences, CAS).

En la actualidad, Rocha es el curador de ictiología de la CAS, donde mantiene una colección de 2,5 millones de peces. Dijo que se debe pensar en la colección de especímenes al igual que una biblioteca, pero “en lugar de libros, mi biblioteca tiene recipientes con peces”. Cada especie está preservada en un recipiente con alcohol y tiene información relacionada con él, como, por ejemplo, cómo lo recolectamos, dónde y cuándo y de qué tipo de hábitat proviene. Toda esta información va a una base de datos de libre acceso que es gratuita para el público. La colección comenzó en 1853 y es una de las más grandes del mundo.

Como parte de su función en la CAS, Rocha viaja a diversas partes del mundo para investigar arrecifes profundos. En cada expedición intenta descubrir especies nunca vistas para agregarlas a su colección. A la fecha, ha nombrado 32 especies de peces, y tiene 15 en su laboratorio a la espera de ser formalmente nombradas. “Sabemos mucho acerca de los arrecifes de coral”, explicó Rocha. “A muchas personas les gusta estudiarlos. Pero el 99 por ciento de lo que sabemos sobre los arrecifes de coral proviene de los 30 metros (100 pies) superiores porque es una zona a la que se puede acceder con equipo deportivo normal. Los dos tercios inferiores de los arrecifes de coral son casi completamente desconocidos —ese es uno de los principales motivos para estudiarlos—”  

Rocha es el líder científico del equipo de buceo Twilight Dive Team de la CAS. Los buzos del equipo entrenan para bucear a profundidades que el buzo promedio nunca ha explorado. Si bien perseguir a un pez llevó a Rocha hasta los 153 metros (503 pies), su buceo más profundo registrado, el equipo prefiere llegar, como máximo, hasta los 152 metros (500 pies). El motivo de este límite es principalmente que el tiempo de descompresión se vuelve demasiado largo; intentan mantener sus tiempos de buceo totales entre seis y siete horas. La CAS tiene uno de los equipos de buceo más grandes y activos de este tipo.

La capacitación para el equipo Twilight Dive Team es exhaustiva, pero nunca toman el buceo a estas profundidades a la ligera. Siempre hay un oficial de seguridad en el buceo in situ que, además de supervisar los aspectos de seguridad del buceo, habitualmente también es instructor de buceo con rebreathers (recirculadores) y tiene la capacitación técnica necesaria para reparar rebreathers en el sitio. 

El primer buceo de cada expedición es a una profundidad de 9 a 12 metros (30 a 40 pies), donde el equipo lleva a cabo ejercicios básicos y simula diversas situaciones para desarrollar una memoria local. La experiencia y la capacitación de Rocha le permiten hacer estos buceos sin miedo, pero ha admitido que “los 30 minutos anteriores a ingresar al agua siempre generan un ambiente de ansiedad, con todos controlando que todo esté configurado correctamente, y mucha reflexión, concentración y preparación”. Sentirse cómodo buceando a estas profundidades es crucial porque Rocha no solo está explorando, sino que también está trabajando.

Rocha explicó que el objetivo principal de su trabajo es “marcar una diferencia en el mundo en materia de conservación”. Le preocupa el hecho de que, en su mayor parte, los arrecifes profundos no están protegidos. “Los arrecifes superficiales están cada vez más protegidos o, cuando no están protegidos, son objeto de la sobrepesca. Ambas situaciones llevan a las pesquerías a los arrecifes más profundos. Cuando las personas no pueden pescar en arrecifes superficiales, van a arrecifes profundos no protegidos”.  

Rocha reconoce el rol que el público tiene en la conservación. “Para proteger estos arrecifes necesitamos mostrarles a las personas las especies fantásticas que albergan”, afirmó. “Si no le cuento al público sobre estos peces, no lograré tener un impacto”. 

Además de sus publicaciones científicas, Rocha ha escrito diversos artículos de opinión para el New York Times, y estuvo particularmente emocionado por la atención que los medios le dieron a la especie más nueva que él y su equipo encontraron: el pez hada con velo de rosa (Cirrhilabrus finifenmaa)

Cuando se le pidió que nombrara su pez favorito, respondió que era demasiado difícil, pero luego cambió de opinión y dijo que su actual favorito es este pez encontrado recientemente. Organizaciones no gubernamentales de las Maldivas, donde el equipo de Rocha encontró el pez, ya están usándolo para argumentar a favor de la protección de arrecifes más profundos.  

Afortunadamente para el resto de nosotros que no tenemos la capacitación necesaria para explorar los arrecifes profundos, Rocha es un talentoso fotógrafo. Siga sus cuentas de Instagram y Twitter —@Coralreeffish— para dar un vistazo a algunos de los peces que encuentra en sus buceos en aguas profundas.

Luiz Rocha
Foto: Justin Grubb

Luiz Rocha

Ciudad natal:
João Pessoa, Brasil

Cantidad de años de buceo:

Destino de buceo favorito:
¡tengo demasiados favoritos! Depende de la categoría —tengo diferentes lugares favoritos para arrecifes de coral, naufragios, diversidad, etc.

Por qué soy miembro de DAN:
he sido miembro de DAN desde mediados de 1990 porque hago muchos buceos y necesito tener un seguro. Es importante saber que estás protegido, en especial al viajar.

Cirrhilabrus wakanda
Este Cirrhilabrus wakanda muestra sus vibrantes colores a 79 metros (260 pies) de profundidad cerca de la costa de Zanzíbar.
Foto: Luiz Rocha
Una pareja de Pseudanthias fasciatus
Rocha vio esta pareja de Pseudanthias fasciatus a 95 metros (312 pies) en Filipinas.
Foto: Luiz Rocha
Un Cirrhilabrus finifenmaa en las Maldivas
Una Cirrhilabrus finifenmaa nada a 70 metros (230 pies) en las Maldivas. 
Foto: Luiz Rocha

Rocha explicó que el objetivo principal de su trabajo es “hacer una diferencia en el mundo en términos de conservación”.

© la revista - Q2 202

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