Ya sea que se trate de trabajo de recreación, de investigación o comercial, el buceo pone a los humanos en un entorno básicamente peligroso. La visibilidad, los efectos de la presión y la distorsión del sonido limitan la comunicación entre los buzos y el personal de superficie, lo que dificulta la coordinación en tiempo real. El tiempo de respuesta es crucial en emergencias y las demoras pueden ser peligrosas.
Los sistemas de llamada de emergencia para buzos son herramientas de seguridad esenciales que cierran esta brecha de comunicación, lo que permite al personal de superficie alertar a los buzos de inmediato cuando las condiciones cambian o surge una emergencia, lo que requiere finalizar el buceo o llevar a cabo otra respuesta de emergencia.
Métodos Comunes
El personal de superficie puede enviar señales a los buzos golpeando un lastre de buceo, un martillo o un destornillador contra el casco de una embarcación o una escalera de buceo. Muchos buzos manifiestan que les lleva un tiempo registrar la llamada, incluso cuando la están esperando.
Las boyas de superficie se componen de un mosquetón o perno a presión que se envía por el cabo de un buzo con una nota o una pequeña pizarra adherida. Los buzos sienten cuando la boya golpea su bobina o carrete y leen el mensaje adosado que explica la situación. Este método requiere que un buzo lance una boya de superficie y que el operador de superficie alcance la boya y manipule el cabo.
Poner el motor de una embarcación a toda marcha se considera ampliamente poco fiable e inconsistente como señal. Los buzos con frecuencia no pueden distinguirlo del ruido normal de la embarcación, en especial durante buceos más profundos o en áreas con un intenso tráfico marítimo.

Pirotecnia
Un sistema de llamada de emergencia para buzos con pirotecnia, que a menudo se conoce como “relámpago”, es una herramienta especializada que utiliza detonaciones subacuáticas controladas para enviar señales fuertes e inconfundibles a los buzos. Cuando un relámpago es detonado bajo el agua, genera una onda expansiva intensa en todas direcciones. La onda de sonido y presión resultante viaja con eficacia a través del agua, y los buzos afirman escuchar y sentir la detonación en un rango de varios cientos de metros.
Algunos son encendidos en la superficie y luego son lanzados por la borda; otros tienen un accionamiento hidrostático y estallan una vez que llegan a una profundidad específica. Cada tipo tiene una desventaja dependiendo de su entorno de buceo —puede estar a menor profundidad que la profundidad operativa mínima de un dispositivo hidrostático o tener una llama de ignición que pueda lesionar al operador y acabar en tragedia cerca de tanques de oxígeno o recipientes de combustible—.
Los relámpagos ya no son comunes en la industria del buceo debido a varios factores. Las operaciones de buceo deportivo evitan su uso por motivos de responsabilidad, ya que pueden causar daños auditivos, barotrauma y una desorientación importante. A los buzos con respeto por el medio ambiente no les gusta lanzar al agua unidades desechables y no recuperables.
Si bien no son adecuados para todas las operaciones de buceo, los dispositivos de llamada de emergencia con pirotecnia aún se utilizan en algunos lugares cuando la urgencia de llamar a buzos supera los riesgos potenciales. También son el método principal en diferentes entornos de buceo especializado donde el uso de señales inmediatas e inconfundibles es necesario. Las unidades militares, los operadores de buceo comercial y algunos equipos de seguridad pública bucean en condiciones donde la conciencia de la situación bajo el agua a menudo se ve comprometida, no hay tiempo para utilizar otros métodos de llamada de manera segura y la capacidad de reacción rápida es fundamental.


Sistemas sonoros
Los sistemas de llamada de emergencia sonoros para buzos utilizan ondas sonoras para transmitir señales desde la superficie a buzos bajo el agua, lo que permite a los buques y la tripulación alertar o llamar a los buzos rápidamente para que regresen a la superficie. Se emplea un altavoz subacuático sujeto a un cable que queda suspendido en el agua a una profundidad optimizada para transmitir sonido. Un operador en la superficie puede transmitir diferentes patrones de tono, alertas de sirena y mensajes pregrabados, reproducir música o hablar por un micrófono para enviar comandos de voz directos y advertencias a buzos.
Las transmisiones son lo suficientemente fuertes como para que un buzo con capucha situado a varios cientos de metros pueda detectarlas. Los buzos no necesitan equipos electrónicos especiales para escuchar sistemas de llamada de emergencia sonoros —el sonido viaja en todas direcciones y es detectable con total facilidad—.
El entorno físico —como la topografía y la composición del fondo, las estructuras físicas y las corrientes— puede afectar considerablemente el rendimiento de un dispositivo sonoro. El rango de proyección y la comprensión de mensajes pueden reducirse considerablemente, por lo que los operadores deben tener en cuenta el ruido de fondo y procurar minimizarlo tanto como sea posible.
Los buzos con frecuencia manifiestan que el ruido de exhalación a menudo dificulta encontrar la fuente de sonido repentino transmitido por el agua. Al utilizar transmisiones de voz grabadas o al hablarles en vivo a buzos bajo el agua, una sirena o un tono de alerta antes del mensaje puede ayudar a atraer la atención de los buzos y prepararlos para el mensaje indicado.
Pruebas exhaustivas de sistemas de llamada de emergencia para buzos también han demostrado que la repetición de frases cortas y claras contribuye a una gran claridad. Los buzos pueden malinterpretar órdenes imprecisas de una sola palabra u otros mensajes complejos si las instrucciones específicas no son claras.
Es importante que los buzos guarden un perímetro de seguridad del altavoz conforme se indica en el manual de instrucciones de la unidad. El operador de buceo debe comunicar esta zona segura durante el informe de seguridad anterior al buceo. Si bien estos sistemas no están nada cerca del nivel de malestar físico de un relámpago o el impulso sonoro de un submarino, estos dispositivos de transmisión de audio subacuáticos de alta potencia pueden causar una pérdida de la audición o daños fisiológicos permanentes si se utilizan de forma indebida.
Conclusión
Los sistemas de llamada de emergencia para buzos permiten a los operadores de buceo alertar o llamar a buzos en una emergencia, pero no eliminan los riesgos potenciales propios del buceo ni atenúan la necesidad de contar con un plan de acción de emergencia exhaustivo. Es necesario que entienda los beneficios y las limitaciones de su sistema de llamada de emergencia y reconozca si el plan de buceo incluye elementos que limiten la capacidad de llamar a los buzos rápidamente, como obligaciones de descompresión o buceo a la deriva. Los buzos deben ser informados con anticipación sobre qué sistemas primarios y secundarios se están utilizando y cómo responder cuando un sistema de llamada de emergencia es activado.
Identificar erróneamente o ignorar la señal de llamada puede producir confusión y comprometer la seguridad. Si debe responder a una llamada, use su ritmo de ascenso seguro y complete las obligaciones de descompresión antes de salir a la superficie.
© Alert Diver – Q3 2025