Limpieza del equipo de buceo para el uso de oxígeno: una serie de dos partes

Parte 2: pasos fundamentales de la limpieza del equipo de buceo de alta presión para el uso de oxígeno.

EN EL ARTÍCULO ANTERIOR definimos la recomendación de que el equipo utilizado para controlar cualquier mezcla respiratoria que contenga un 25 por ciento de oxígeno o más a presiones de cilindros de buceo normales debe ser diseñado y considerado apto para el uso de oxígeno.

Más allá de los posibles debates, examinaremos qué significa la limpieza para el uso de oxígeno. ¿Con qué frecuencia debe limpiarse el equipo para el uso de oxígeno, y qué implica este proceso?

Si bien se puede suponer que hay un intervalo regular para la limpieza para el uso de oxígeno, normalmente este no es el caso. Los criterios para la limpieza de equipos de alta presión y sus componentes son los siguientes:

  • al ponerlos en servicio por primera vez,
  • al reemplazar alguno de sus componentes,
  • después del mantenimiento y antes del rearmado, incluso cilindros después de pruebas hidrostáticas y válvulas de cilindros y reguladores de la primera etapa después de un mantenimiento o una reparación,
  • cuando se sospecha de la presencia de alguna forma de contaminación,
  • cuando hay algún motivo para dudar de su limpieza, como, por ejemplo, desarmado no controlado del equipo, uso de un componente no autorizado o falta de confianza en la limpieza de un componente o un servicio de limpieza contratado y
  • de conformidad con los requisitos del fabricante del equipo.

Fuera de estos criterios, realizar una limpieza periódica entre los intervalos de mantenimiento no debería ser necesario.

Si bien los incendios en equipos de oxígeno comprimido son poco frecuentes, la limpieza para el uso de oxígeno, cuando se realiza correctamente, eliminará los contaminantes y reducirá el riesgo de incendio o explosión.

La limpieza del equipo de buceo para el uso de oxígeno requiere un procedimiento bien planificado, probado y efectivo compuesto por siete pasos fundamentales.

  1. Inspección inicial para determinar si puede limpiarse y cómo.
  2. Limpieza mecánica inicial para eliminar la suciedad o contaminación visible, seguida de un desengrasado con un agente de limpieza apto para oxígeno.
  3. Enjuague con agua potable limpia para eliminar los residuos del agente de limpieza.
  4. Secar con aire compatible con el oxígeno u otro gas, que no debe contener aceite.
  5. Inspección final para comprobar la presencia de algún resto de contaminación en la superficie, que puede incluir alguno o todos los puntos que se especifican a continuación: usar una luz blanca brillante o UV en un área de inspección oscura, usar un fino spray de agua sobre los componentes y observar si se forman gotitas instantáneamente o pasar un trapo blanco, limpio y sin pelusas sobre el área que se limpió e inspeccionar el trapo con una luz blanca o UV (esto tiene eficacia para cavidades y superficies difíciles de examinar). 
  6. Para preservar la limpieza se debe empacar los componentes de inmediato o protegerlos de la contaminación de alguna otra manera.
  7. Documentar el proceso por escrito y emitir documentación por cada artículo limpiado con un certificado, informe o etiqueta donde se registre el técnico, la fecha, los agentes de limpieza y los métodos de inspección.

La limpieza para el uso de oxígeno solo debe ser realizada por técnicos debidamente capacitados e idóneos. Algunas industrias requieren la validación de la limpieza en un laboratorio, pero en general este no es el caso en la industria del buceo, ya que un proceso bien diseñado eliminará con eficacia cualquier contaminante rápidamente inflamable.

Ninguna limpieza e inspección puede garantizar la total seguridad del equipo. No obstante, como vimos en la primera parte de esta serie, los incendios son poco frecuentes y se producen de manera algo impredecible. La limpieza adecuada para el uso de oxígeno puede ayudar a garantizar que no haya combustible inflamable y aumentar la confianza en la seguridad.

la revista - Q3 2022

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