Cuando la anatomía afecta a la ayuda

Incorporar maniquíes con pechos, abordar los efectos de la RCP y enseñar a los alumnos a reconocer los síntomas sutiles del paro cardíaco en las mujeres puede ayudar a normalizar la respuesta ante personas con pechos y reducir la disparidad en la intervención de los testigos. © KYLE HABECKER

El paro cardíaco es una de las principales causas de muerte en todo el mundo, especialmente fuera del ámbito hospitalario, donde la detección y la respuesta oportunas son fundamentales para la supervivencia. 

Los cursos de primeros auxilios, como el curso de primeros auxilios para buceadores de DAN, hacen hincapié en la importancia de una RCP de alta calidad y el uso temprano de un desfibrilador externo automático (DEA). Ambas intervenciones mejoran significativamente los resultados. Cuantas más personas sin formación médica reciban formación en RCP y uso de DEA en todo el mundo, más probabilidades habrá de que las personas sobrevivan gracias a la intervención de los testigos.

A pesar de los evidentes beneficios de la intervención de los transeúntes, las investigaciones ponen de relieve una preocupante disparidad: las mujeres tienen muchas menos probabilidades de recibir RCP y desfibrilación, y menos probabilidades de sobrevivir a un paro cardíaco fuera del hospital. Algunos estudios indican que esta desigualdad en la intervención de los transeúntes puede llegar a ser de hasta un 14 %.

Con este conocimiento, los investigadores se propusieron comprender la disparidad. En sus encuestas y análisis aparecieron tres temas recurrentes: la sexualización de los senos, la preocupación por lesionar a una persona «débil» o «frágil» y la falta de reconocimiento de los síntomas más sutiles del paro cardíaco.

La sexualización de los senos genera dudas entre los transeúntes, especialmente porque la RCP requiere colocar las manos en el centro del pecho y las almohadillas del DEA deben aplicarse sobre la piel desnuda del torso y el pecho. Esta incomodidad, arraigada en las normas sociales y el miedo a ser acusado de comportamiento inapropiado, es suficiente para impedir que los transeúntes tomen medidas que pueden salvar vidas.

La percepción de que las mujeres, o aquellas personas que se perciben como de anatomía femenina, son débiles o frágiles también lleva a una reticencia a realizar compresiones torácicas, ya que los testigos afirman estar preocupados por dañar a la persona.

Aunque el colapso repentino y el dolor torácico se reconocen como signos clásicos de un paro cardíaco, esta presentación es más típica en los hombres. Las mujeres suelen experimentar síntomas más sutiles, como dificultad para respirar, fatiga o náuseas. Estos síntomas sutiles pueden retrasar el reconocimiento de una emergencia cardíaca, lo que se traduce en menores tasas de intervención y supervivencia. 

Comprender las razones que explican estas diferencias en las tasas de respuesta de los testigos ante personas con y sin pechos es solo el primer paso hacia una solución. Empoderar a los testigos para que actúen sin dudar comienza en las aulas. Al incorporar maniquíes con pechos, abordar los efectos de la RCP e incluir la formación necesaria para reconocer precozmente los síntomas sutiles, podemos normalizar la respuesta ante personas con pechos y reducir esta disparidad.

Los instructores deben hacer hincapié en la siguiente información clave en los cursos de primeros auxilios:

  • Las leyes del buen samaritano existen en muchas zonas para proteger a las personas que prestan ayuda de buena fe y de forma equitativa, independientemente de la anatomía de la víctima.
  • Los sujetadores y las fajas pueden obstaculizar la colocación adecuada de las almohadillas del DEA. Es aceptable y, a menudo, necesario mover o quitar la ropa que impida el contacto completo de la piel con la almohadilla del DEA en la ubicación correcta.
  • Las tijeras para traumatismos pueden cortar trajes de neopreno, ropa y sujetadores con aros para acceder al pecho.
  • Puede ser médicamente necesario ajustar suavemente el tejido mamario para colocar correctamente las almohadillas del DEA. 
  • Las compresiones de alta calidad pueden romper las costillas de cualquier persona, independientemente de su anatomía. Las compresiones son necesarias para hacer circular la sangre durante un paro cardíaco.
  • Los síntomas pueden variar entre hombres y mujeres. Mientras que los hombres suelen experimentar signos bien conocidos, como desmayos y dolor en el pecho, las mujeres pueden presentar indicadores más sutiles, como dificultad para respirar, náuseas y fatiga inusual. 

La práctica también es una parte fundamental de la formación en primeros auxilios, ya que desarrolla la memoria muscular, reduce las dudas y prepara a los socorristas para situaciones reales. Sin embargo, la mayoría de los cursos de primeros auxilios solo utilizan maniquíes con el pecho plano, lo que crea una experiencia de aprendizaje poco realista e incompleta. 

Los socorristas pueden tener que realizar RCP o aplicar DEA a personas con una amplia variedad de tipos de cuerpo, y no enseñar estas diferencias durante la formación es un flaco favor para los proveedores. Si los alumnos nunca practican con maniquíes con pechos, encontrarse con tejido mamario en una emergencia real puede resultarles extraño y aumentar la probabilidad de que se sientan incómodos y duden.

Los maniquíes con pechos están ahora ampliamente disponibles en el mercado, e incorporarlos a la formación ayuda a normalizar la prestación de cuidados a todos los cuerpos y a reducir las barreras sociales y psicológicas que contribuyen a la inacción de los testigos.

Para mejorar las tasas de supervivencia tras un paro cardíaco no basta con aumentar el número de profesionales sanitarios, sino que también es necesario mejorar la formación para que sea más realista e inclusiva. Debemos reconocer que las dudas derivadas de la anatomía, la percepción y la incomodidad pueden costar vidas. 

Al adoptar diversas herramientas de formación y abordar supuestos obsoletos en la formación, podemos garantizar que los transeúntes ayuden a todas las personas que sufran un paro cardíaco, no solo a aquellas que no tengan pechos.


© Alert Diver – Q4 2025