La importancia de mantener la calma al quedarse sin aire

DURANTE MI ÚLTIMO AÑO EN LA UNIVERSIDAD, me inscribí en una serie de cursos en la tierra de cuevas de Florida para convertirme en un buzo de cuevas certificado. Había estado inscripto en un programa de buceo con aire comprimido de nivel universitario por dos años y quería ampliar mi experiencia en buceo a entornos con estructuras situadas por encima de la cabeza. 

Cuando llegué para iniciar mi capacitación, se me asignó un compañero que acababa de conocer que ya tenía una certificación preliminar de buceo en cuevas. Llevé mi nueva configuración de montaje lateral y mi regulador, todo lo que había usado en 10 buceos en aguas superficiales para comprobar la funcionalidad del equipo antes del inicio de clases. 

Mi equipo funcionó bien el primer día durante la evaluación de habilidades en aguas abiertas y los buceos con cabo. El segundo día de capacitación, estaba emocionado por mi primer buceo en un entorno con estructuras situadas por encima de la cabeza en el parque Wes Skiles Peacock Springs State Park. El plan de buceo era ir a Peacock 1 Spring y desplazarnos por la línea Olsen más allá de Pothole Sink. Al darnos la vuelta realizaríamos el simulacro de falta de aire previsto, finalizaríamos el buceo y saldríamos del entorno con estructuras situadas por encima de la cabeza siguiendo la técnica apropiada de desplazamiento con uso compartido de aire. 

Para este buceo el instructor designó a mi compañero como líder de buceo y me pidió que simulara un incidente de falta de aire al dar la vuelta para evitar cambiar las posiciones de los buzos. Hacer esto nos permitió mantener la posición del equipo para el simulacro, ya que normalmente el buzo que se queda sin aire está al frente al salir.

El entrenamiento y la práctica de situaciones de falta de aire de forma apropiada son importantes para que una situación como esta no sea la primera vez que un buzo queda expuesto a ella. Si no hubiera tenido el nivel de repetición de habilidades impuesto de manera positiva por mis instructores universitarios, este suceso podría haberme asustado lo suficiente como para dejar de bucear en cuevas.

Al bucear con una configuración de montaje lateral, los buzos deben manejar independientemente el volumen de mezcla respiratoria en cada cilindro. Una distribución de gas irregular puede hacer que los buzos giren hacia un lado y pierdan el control de su flotabilidad. Mantener una cantidad mínima de mezcla respiratoria en cada cilindro es fundamental para garantizar que se pueda salir airosamente del punto de penetración más alejado de la cueva. 

Inicié el buceo con mi manguera larga conectada al cilindro en mi lado derecho y pasé a la manguera corta en mi cilindro del lado izquierdo en el momento apropiado del perfil de buceo para mantener el equilibrio. El buceo continuó satisfactoriamente, y volví a pasar a mi manguera larga al acercarnos más al punto de regreso previsto. Poco después de pasar a la manguera larga, sentí y oí simultáneamente un fuerte estruendo seguido de uno de los pocos sonidos que un buzo de cuevas nunca quiere escuchar: un enorme torrente de burbujas. 

Mi instructor estaba llegando a mi lado y estaba ubicado justo en el punto del estallido, que lo alcanzó al costado de la cabeza e hizo que sufriera cierta desorientación y vértigo por un momento. Alguien que haya estado demasiado cerca del estallido de un globo o de una válvula de descarga de aire de un compresor conoce la sensación y puede imaginar cómo se amplifica bajo el agua. 

Afortunadamente, mi formación universitaria me había expuesto a innumerables situaciones de falta de aire y simulacros de pérdida de gas. Esta fue la primera vez que tuve que usar esas habilidades de verdad, pero la memoria muscular para responder a este tipo de situación estaba muy arraigada independientemente de la configuración de mi equipo. Sin perder la calma, determiné que la pérdida provenía de mi lado izquierdo e instintivamente cerré la válvula que estaba fallando. 

Me quedé en mi sitio para asegurarme de que mi instructor recuperara el equilibrio, cosa que hizo rápidamente. Mi compañero, que estaba usando una capucha gruesa de 10 mm, no escuchó la explosión de burbujas y continuó aleteando por aproximadamente 15 metros (50 pies) hasta que buscó mi luz y se dio cuenta de que yo no estaba detrás de él. Se dio la vuelta y regresó a donde nos encontrábamos nosotros. Mi instructor me preguntó si estaba bien. Le respondí la seña y le mostré el indeseado dedo, que indicaba que el buceo había finalizado y que debíamos dirigirnos directamente a la superficie, mientras que una seña de giro para virar en un buceo no habría significado que la penetración de la cueva había terminado, sino que todo estaba bien y podíamos husmear y recorrer el lugar en el camino de regreso.

Cuando llegó mi compañero, también le mostré el dedo a regañadientes, apuntando al tanque de mi lado izquierdo con el dedo medio para indicar que estaba roto. El plan de buceo indicaba que yo debía simular quedarme sin aire de todos modos, así que le hice la seña correspondiente a mi compañero, quien me dio su gas ávidamente porque no se había dado cuenta del todo qué estaba sucediendo.

La ironía de una falla masiva del equipo y una situación de falta de aire real en un buceo de entrenamiento de falta de aire no se perdió en el momento para ninguno de nosotros. Seguimos el protocolo y la técnica de desplazamiento por una línea compartiendo aire apropiados para la situación conforme se había previsto, y el resto de la salida se desarrolló sin incidentes.

En el salón de clases desarmamos mi equipo y determinamos que una falla del asiento de la válvula de alta presión había provocado que el diafragma tuviera un escape de gas de alta presión hacia el sello ambiental, y el estallido que escuchamos fue el sello ambiental de silicona expulsado de la parte superior de la primera etapa. El asiento de la válvula de alta presión es el mecanismo de la válvula que se abre y se cierra para mantener una presión intermedia. Si el asiento tiene un defecto, la válvula no puede cerrarse correctamente y el gas de alta presión se filtra por el asiento y causa una acumulación de presión intermedia. Generalmente, la segunda etapa aliviaría esta presión por medio de un flujo continuo, pero en este caso el diafragma se había soltado. 

Una falla como esta se produce por un armado incorrecto en la fábrica o defectos de fabricación de los componentes. Un armado incorrecto normalmente se observa en la primera prueba, y los defectos de fabricación por lo general solo se presentan como una fluencia de presión intermedia o una segunda etapa de flujo continuo. Independientemente de cuál era la causa, una falla del equipo como esta es inusual. 

El entrenamiento y la práctica de situaciones de falta de aire de forma apropiada son importantes para que una situación como esta no sea la primera vez que un buzo queda expuesto a ella. Si no hubiera tenido el nivel de repetición de habilidades impuesto de manera positiva por mis instructores universitarios, Larry Brown y Matthew Rever, este suceso podría haberme asustado lo suficiente como para dejar de bucear en cuevas. 

Accidentes similares han llevado a buzos de todos los niveles a abandonar el deporte prematuramente. Animo a cualquier persona que sienta que no tiene las habilidades o la confianza para experimentar una situación de falta de aire real de manera segura a que reciba capacitación adicional para ayudar a desarrollar esas habilidades y la confianza que se necesitan para ejecutarlas. 

Si tiene habilidades adecuadas y confianza en sí mismo para realizarlas bajo presión en un suceso inesperado, procure practicarlas cada año como mínimo para asegurarse de poder utilizar su capacitación adecuadamente si fuese necesario.

© la revista - Q2 2023

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