TRABAJAR COMO PRIMER OFICIAL EN EMBARCACIONES de buceo por los últimos 22 años me ha dado la posibilidad de ser parte de muchas situaciones interesantes. Al dictar clases de buceo con aire comprimido, utilizo una situación en particular como evidencia de la importancia de mantener las habilidades a través de una práctica regular. Ilustra que el buceo no admite ningún tipo de complacencia. [...]
Era un día soleado en Blue Heron Bridge en el sur de Florida. Habían pasado dos años desde la última vez que había buceado en ese lugar, y esperaba con ansias una simple excursión para ver a los peces locales. El plan de buceo era hacer un ingreso desde la costa y permitir que la corriente me llevara hacia el oeste por la playa.
El entrenamiento y la práctica de situaciones de falta de aire de forma apropiada son importantes para que una situación como esta no sea la primera vez que un buzo queda expuesto a ella. Si no hubiera tenido el nivel de repetición de habilidades impuesto de manera positiva por mis instructores universitarios, este suceso podría haberme asustado lo suficiente como para dejar de bucear en cuevas.
He aprendido a leer los pequeños detalles de la técnica de cada atleta y a interpretar el riesgo inminente que surge cuando se esfuerzan por conseguir su mejor marca personal.
MI COMPAÑERO DE BUCEO Y YO planeamos hacer una inmersión más larga de lo habitual un sábado por la mañana en el Parque Estatal Madison Blue Spring en Lee, Florida. Durante varios años y más de 100 inmersiones en cuevas juntos, habíamos acumulado experiencia como equipo y tiempo de permanencia en este sistema específico de cuevas submarinas del norte de Florida. Poco a poco habíamos ampliado la duración y la distancia de nuestras inmersiones en este laberinto de túneles submarinos que serpenteaban por la piedra caliza kárstica del parque, aumentando nuestra familiaridad con el sistema a la vez que practicábamos las habilidades que habíamos aprendido y seguíamos desarrollando para ser buceadores de cuevas seguros.
Muchos buzos se enorgullecen de estar cómodos en el agua y a veces desafían sus límites respecto al consumo de aire, superan su tiempo de fondo o aprovechan una última oportunidad de capturar a un gran pez con una cámara o un arpón antes de ascender. Algunos de ellos desarrollan reputaciones en la comunidad de buceo por ser buzos competentes al verse geniales y experimentados sin asumir demasiados riesgos. Esto puede empezar de a poco, pero puede empeorar rápidamente y llevar a tomar malas decisiones, y el precio que se debe pagar no vale la pena.
Los buzos pasan gran parte de su tiempo bajo el agua con un grupo selecto de compañeros —en los que confían que los ayudarán durante el buceo y en la superficie con nuevas experiencias e historias para contar—. Los buzos certificados recientemente han tenido interacciones limitadas bajo el agua, ya que solo han buceado con compañeros de clase, instructores e instructores auxiliares durante sus clases.
La aparición de dolor en mi oído izquierdo fue repentina e insoportable. Sabía que algo andaba mal, por lo que agarré la línea de anclaje y dejé de ascender. Mi compañero vio que me detuve y le comuniqué con señas manuales que algo no estaba bien en mi oído y que tenía que hacer una pausa en nuestro ascenso.
Llegar al naufragio del Caribsea cerca de la costa de Carolina del Norte puede tomar hasta una hora y media. Durante el viaje al punto de buceo, por desgracia comí un almuerzo preenvasado con una fecha de vencimiento ilegible que había comprado la noche anterior.
A recent dive trip changed the lives of everyone involved, and I hope this story might help save another life. About 30 days before the trip, I was talking to […]