Mejorar el buceo desde barcos

A algunos de los mejores sitios de buceo solo es posible llegar en barco. Si bucea, es probable que en algún momento se embarque. Estos son algunos consejos para que las inmersiones desde un barco sean más seguras y divertidas.

Preste atención

Antes de embarcar, o al poco tiempo de estar en el barco, la tripulación debe darles una charla a usted y al resto de las personas que bucearán. En esta charla, repasarán los peligros específicos del barco y les indicarán dónde sentarse, pararse y guardar el equipo. Esta información es importante para reducir el riesgo de resbalones, tropezones y otros accidentes que pueden ocurrir mientras el barco abandona el muelle, se aproxima o hace cualquier otra maniobra.

En esta charla también se describirán los procedimientos de emergencia y se mostrará la ubicación de la unidad de oxígeno y de los suministros de primeros auxilios. Este es el momento ideal para que haga cualquier pregunta que tenga sobre los procedimientos de emergencia o para revisar la unidad de oxígeno. Un operador de buceo que prioriza la seguridad se mostrará encantado de mostrar que el equipo de oxígeno y los suministros de primeros auxilios están limpios, organizados y en buen estado.

El personal de buceo también hablará sobre los sitios donde se harán las inmersiones. Además de señalar los puntos de interés, cuando se habla sobre los sitios de buceo se describe el protocolo de ingreso y salida del agua, la profundidad, la visibilidad esperada, los procedimientos de descenso y ascenso y los potenciales peligros, como las corrientes. Otro aspecto importante que se tratará en esta charla es el método de llamada de emergencia, que es la manera en la que la embarcación alertará a las personas que están buceando que se ha presentado una emergencia y deben regresar al barco. Por ejemplo, algunos capitanes ponen al máximo las revoluciones del motor o golpean la escalera con una llave metálica.

Asegúrese de prestar atención durante la charla sobre el barco y los sitios de buceo.

A bordo

A bordo de un barco, uno de los consejos más útiles es sostenerse siempre de algo con una mano. Esto sirve para recordar que debe mantener tres puntos de contacto con la embarcación. En general, esto significa sostenerse de un pasamanos o tener una mano libre para hacerlo, en caso de golpearse o resbalarse inesperadamente.

Si tiene tendencia a sufrir mareos, prepárese para esto. Tome un medicamento para las náuseas y siga las instrucciones de la caja o las de su médico, pero verifique que tenga el efecto deseado antes de tomarlo para ir a bucear. Debe asegurarse de que le alivia los síntomas y no provoca ningún efecto secundario que podría perjudicar su capacidad para bucear de manera segura.

En el agua

Si asciende de una inmersión sujetando una línea de anclaje, tenga cuidado de que no tenga percebes, hidroides urticantes ni ninguna otra criatura potencialmente peligrosa. Si la línea está cubierta por algo peligroso, no se sujete de esa parte o bien use guantes adecuados. Si hace un ascenso libre (sin una línea), despliegue una boya de buceo con carrete. De esta manera, la tripulación del barco de buceo podrá seguir su ubicación durante su ascenso. Esto es particularmente importante si hay olas o corriente; estas condiciones pueden alejarlo del barco o dificultar que lo vean. Además, con una boya marcadora de superficie alertará a otros barcos de su presencia y esto le dará un poco de protección contra un posible impacto al ascender.

Si la embarcación usa un sistema de recolección de buzos con el barco en marcha (es decir, un procedimiento en el que las personas que están en el agua suben al barco mientras el motor está en funcionamiento), asegúrese de comprender las instrucciones de la tripulación y sígalas con cuidado.

En la parte final de la inmersión se presentan peligros, como que se mueva la escalera, olas fuertes, contacto con hélices en movimiento y que un buceador se resbale y se caiga encima de otra que estaba subiendo al barco. Es posible que la tripulación le pida que sujete la soga y espere para abordar, especialmente si hay corriente. De esta manera, se evita que los buceadores que están buceando se dispersen. Al salir del agua, mantenga el suficiente espacio entre usted y el buceador que aborda por delante. Tómese un momento para observar la escalera e identifique las bisagras y los puntos de pinzamiento; al sujetarla, coloque las manos cuidadosamente para evitar cualquier lesión. No se quite el regulador de la boca hasta haber abordado con seguridad. 

Como escribiera Kenneth Grahame en El Viento en los Sauces: “Créeme, amiguito, no hay nada, absolutamente nada, que valga ni la mitad de lo que significa trajinar con la barca”. Recuerde estos consejos y disfrutará de muchos años de buceo (y de trajinar) en barcos.

Español de México