TRAS REALIZAR MILES DE BUCEOS desde que comencé en 1964, principalmente cerca de la costa de Carolina del Norte, los naufragios y perfiles de buceo del lugar me resultan familiares. Las condiciones generales no podrían haber sido mucho mejores en este día en particular —mar tranquilo y cristalino con apenas una leve corriente—. Planificamos dos buceos de descompresión con perfil inverso en un punto mar adentro. […]
EN 2018 Y 2019, MI ESPOSO Y YO viajamos a 50 lugares en 35 países a lo largo de 14 meses ininterrumpidos y pasamos más de 250 horas bajo el agua para investigar una guía de viaje de buceo para National Geographic.
Tenía 50 años y había solicitado plaza en la facultad de Derecho. Esperaba ansiosamente saber si me habían aceptado, así que para distraerme decidí tomar [...]
Mientras caminaba desde la camioneta hacia la entrada de un punto de buceo en Bonaire, el pie de mi esposa, Deborah, quedó atrapado debajo de una raíz y al liberarse sufrió una hiperextensión de la pierna. Al caer al suelo, exclamó que se había fracturado la rodilla.
Mientras descendía en nuestro segundo buceo, estaba a unos 18 metros (60 pies) cuando de forma inesperada comencé a ascender rápidamente hacia la superficie.
MI MARIDO, BARRY, Y YO obtuvimos nuestras certificaciones de buceo en Cozumel, México, en 1994, y desde entonces ha sido uno de nuestros destinos favoritos. Pasamos tres semanas buceando allí en el verano de 2001, siguiendo nuestra rutina de correr, hacer ejercicio y bucear dos veces al día.
AFTER I SPENT ALMOST 20 HOURS in a hyperbaric chamber over five days, life there had grown tedious. The last 15 minutes, however, were not only exciting but highly instructive. I learned that if you don’t know what you’re doing, don’t touch anything or do anything without first asking permission.
Estaba buceando con mi esposa, Kristy Hiltz, en la remota Kimbe Bay, Papúa Nueva Guinea. Habíamos tomado todas las precauciones necesarias y habíamos buceado según las indicaciones de nuestras computadoras. En lo que resultó ser nuestro último buceo, nos sentamos sobre una saliente de roca a 21 metros (70 pies) por 15 a 20 minutos y luego hicimos un ascenso lento y realizamos una parada de seguridad completa.
Era 2004, los inicios de la fotografía digital, y estaba indeciso sobre si quería trabajar con película o formato digital. Había llevado las cajas estancas para ambas cámaras conmigo a Tailandia. Llevar dos cajas estancas en un buceo era laborioso, pero podía manejarlo si no llevaba dos juegos de flashes. Mi solución era armar ambas cajas estancas con conectores húmedos llamados conectores pigtail EO, que iban en la toma de sincronización regular, lo que me permitía conectar y desconectar mis flashes bajo el agua.
Estoy agradecido por la información de seguridad que DAN publica, sus recomendaciones de médicos expertos en medicina de buceo y la tranquilidad que su obertura ofrece.