Capítulo 1: Información clave

El oído es un órgano complejo que permite la orientación en el espacio, las actividades físicas diarias, y la comunicación social. Mientras que la anatomía del oído puede ser, en cierta medida intimidante, tratamos de proveer un cuadro simplificado pero explicativo para reforzar su comprensión sobre los procesos importantes para el buceo.

La compensación de la presión en el oído medio es la habilidad más importante para los buzos. Si no se maneja correctamente, los buzos pueden lesionarse y, a veces, quedar incapacitados permanentemente. En buzos con oídos saludables, el barotrauma de oído es prevenible. Los buzos deben invertir tiempo y esfuerzo para dominar las técnicas de compensación.

En este capítulo, aprenderás sobre:


Anatomía del oído

El oído es el órgano de la audición y el equilibrio. Consiste en una cavidad en la estructura del cráneo revestida con tejido suave, que encierra tres espacios diferenciados, llenos de aire o líquido (oído externo, medio, e interno); estos espacios diferenciados contienen tanto mecanismos de transmisión de sonido, como aparatos sensoriales.

ESTRUCTURA

El oído externo incluye el pabellón auricular u oreja, y el canal auditivo externo hasta el tímpano (membrana timpánica), que lo separa del oído medio. El revestimiento del oído externo es la piel, rica en glándulas que producen la cera o cerumen.

El oído medio en una cavidad en el hueso temporal del cráneo revestida con una delgada capa de tejido similar al que se encuentra en la nariz y la garganta. Está separado del canal auditivo mediante el tímpano, y conectado con la garganta por medio de la trompa de Eustaquio. Incluye tres pequeños huesos (osículos auditivos) que forman la cadena adherida al tímpano, por un lado, y a la membrana de la ventana oval en el oído medio por el otro. El espacio del oído medio está lleno de aire a presión ambiente, que necesita compensarse cuando la presión ambiente cambia (como ocurre al bucear o volar). Esto se logra permitiendo que el aire entre y salga a través de las trompas de Eustaquio, que conectan la garganta con el oído medio, utilizando técnicas de compensación como la maniobra de Valsalva.

El oído interno, o laberinto, incluye la cóclea (órgano de la audición), el vestíbulo y los canales semicirculares (órganos del equilibrio). La cóclea y el vestíbulo es adonde se originan los nervios auditivos y vestibulares.

FUNCIÓN

Las ondas de presión transmitidas por aire o agua son canalizadas a través del pabellón auricular y el canal auditivo externo hacia la membrana timpánica. Las ondas de presión hacen que la membrana timpánica vibre, lo que provoca que los osículos auditivos respondan moviéndose simultáneamente. El estribo (último hueso en la cadena) golpea la ventana oval de la cóclea. Dado que éste es un sistema cerrado, cuando la ventana oval es empujada hacia adentro, la ventana redonda empuja hacia afuera. El fluido dentro de la cóclea transmite las ondas de presión al nervio auditivo, que a su turno, envía señales al cerebro, que son interpretadas como sonido.

Las partes del vestíbulo son proyecciones conocidas como canales semicirculares. El fluido dentro de este sistema se mueve de acuerdo a los movimientos de la cabeza. Dentro de los canales semicirculares hay estructuras delgadas como cabellos llamados cilios. Éstos detectan el movimiento del fluido a través de los canales, y por medio de los nervios vestibulares envían las señales al cerebro donde el movimiento es interpretado y utilizado para ayudar a determinar la posición de la cabeza en el espacio tridimensional.


Compensación del Oído Medio

La compensación del oído medio es una habilidad básica requerida, que permite al buzo compensar o igualar la presión en los senos paranasales y en los espacios del oído medio con la presión ambiente.

Procedimiento en práctica

A medida que los buzos descienden en la columna de agua, la presión ambiente aumenta de manera lineal a un índice de media libra por pulgada cuadrada (PSI), por cada pie (0.1 kg/cm2 por cada metro) y se transmite a través de los tejidos y fluidos corporales. La ley de Boyle describe cómo disminuye el volumen del gas cuando aumenta la presión, si la cantidad (masa) de gas y la temperatura permanecen iguales. El oído medio es una cavidad rígida, a excepción del tímpano. Por tanto, cuando aumenta la presión, la única forma de que disminuya el volumen es la inclinación del tímpano hacia la cavidad del oído medio (a menos que se añada gas al espacio). Una vez que el tímpano se estira hasta su límite, no es posible seguir reduciendo el volumen de la cavidad del oído medio; si el descenso continúa, la presión en la cavidad del oído medio seguirá siendo inferior a la de su entorno. Una diferencia de presión modesta provocará la salida de líquido y hemorragias del tímpano y de la mucosa que recubre la cavidad del oído medio (barotrauma de oído O'Neil de grado 1). Cuando la diferencia de presión alcanza 5 PSI (0,35 bar), el tímpano puede romperse en algunos buceadores; a una diferencia de presión superior a 10 PSI (0,75 bar), se producirá la rotura en la mayoría de los buceadores (barotrauma de oído O'Neil de grado 2). Además, los cambios bruscos y grandes de presión pueden causar lesiones en el oído interno.

Entonces, ahora usted comprende porque durante el descenso, debe permitir ingresar más gas (por ej. aire) en su oído medio para mantener el volumen del gas constante y compensar la presión. Un oído medio normal sólo tiene una comunicación física con la fuente de gas adicional, que es la trompa de Eustaquio, que conecta con la cavidad nasal (rinofaringe). En circunstancias normales, las trompas de Eustaquio están cerradas, pero cada vez que nosotros tragamos o bostezamos, los músculos de nuestra garganta permiten una pequeña apertura transitoria que es suficiente para ventilar nuestro oído medio y compensar la presión.

Nada pone más a prueba nuestros oídos y trompas de Eustaquio que el submarinismo y la respiración contenida. Para convertirse en un submarinista seguro y evitar lesiones en el oído medio, es esencial que comprenda los efectos de la ley de Boyle y aprenda a dejar entrar aire de forma activa en sus oídos medios a través de las trompas de Eustaquio. En las siguientes secciones, encontrará diferentes técnicas de ecualización que podrá probar.

Al ascender, la presión del entorno disminuye y la del oído medio permanece más alta, si el gas no tiene manera de salir de la cavidad del oído medio. Cuando la presión en el oído medio excede la del entorno por 15-80 centímetros de agua (cmH2O), lo que corresponde a un ascenso en agua de 0,5 – 2,5 pies, las trompas de Eustaquio se abren y el gas excedente escapa. Si sus oídos no compensan a la misma velocidad y la diferencia de presión alcanza alrededor de 66 cmH2O (2 pies) puede aparecer vértigo que se debe a un estímulo de presión desigual (vértigo alternobárico).

Infecciones en las vías aéreas altas, fiebre de heno, alergias, la inhalación de drogas, fumar, o un tabique nasal desviado, pueden comprometer la compensación. Empleadas adecuadamente, las siguientes técnicas son efectivas para compensar las presiones de oído medio y senos paranasales en sujetos sanos.

TÉCNICAS DE COMPENSACIÓN

Pasiva: No requiere esfuerzo. Ocurre durante el ascenso.

Apertura Voluntaria de las Trompas: Pruebe bostezando o moviendo la mandíbula hacia ambos lados. Hasta un 30% de buzos pueden manejar esta técnica exitosamente.

Maniobra de Valsalva: Bloquee las fosas nasales, y suavemente sople por la nariz.

Maniobra de Toynbee: Bloquee sus fosas nasales y trague (es una buena técnica si se necesita compensar durante el ascenso).

Maniobra de Frenzel: Bloquee sus fosas nasales mientras contrae los músculos de la garganta y emite el sonido de la letra "k".

Técnica de Lowry: Bloquee sus fosas nasales y suavemente trate de soplar por la nariz mientras traga (piense en las maniobras de Valsalva y Toynbee juntas).

Técnica de Edmonds: Desplace su mandíbula hacia adelante y emplee la maniobra de Valsalva o la de Frenzel.

blank
Maniobra de Toynbee es una buena técnica si se necesita compensar durante el ascenso

CONSEJOS PARA LA COMPENSACIÓN

  1. Antes de descender, mientras se encuentra con flotabilidad neutra y sin aire en su chaleco (BCD), introduzca aire suavemente en sus oídos con una de las técnicas mencionadas. Esto le dará un poco de aire extra en el oído medio y los senos paranasales a medida que desciende.
  2. Descienda con los pies primero, si fuera posible. Esto permite que el aire viaje en forma ascendente a la trompa de Eustaquio y al oído medio, una dirección más natural. Utilice una línea de descenso o la línea del ancla para controlar la velocidad del descenso.
  3. Insufle aire suavemente sus oídos cada pocos pies/metros durante los primeros 10 a 15 pies, 3 a 5 metros.
  4. No permita el dolor. Si le duele, ha descendido sin compensar adecuadamente. Ascienda unos pocos pies/metros hasta que el dolor cese.
  5. Si usted no siente que sus oídos se destapan, deténgase e inténtelo nuevamente, puede ascender unos pocos pies/metros para disminuir la presión a su alrededor. No suba y baje repetidamente.
  6. Puede ser útil inclinar el oído tapado hacia la superficie.
  7. Si no puede compensar, aborte el buceo. Las consecuencias de descender sin compensar podrían arruinar completamente un viaje de buceo, o causar daño permanente y pérdida auditiva.
  8. Pueden utilizarse descongestionantes y aerosoles nasales antes de la inmersión para reducir la inflamación de las fosas nasales y los oídos. Si su médico está de acuerdo con su decisión de utilizar descongestionantes, tómelos una o dos horas antes del descenso. Deben durar de ocho a doce horas, por lo que no es necesario tomar una segunda dosis antes de una inmersión repetitiva. Los aerosoles nasales deben utilizarse aproximadamente 30 minutos antes del descenso y suelen durar 12 horas. Tenga cuidado al utilizar aerosoles nasales sin receta; su uso repetido puede causar una reacción de rebote que provoque un aumento de la congestión y un posible bloqueo inverso al ascender. Los descongestionantes pueden tener efectos secundarios. No los utilice antes de la inmersión si no tiene experiencia previa.
  9. Si en cualquier momento durante el buceo usted siente dolor, experimenta vértigo, o nota una repentina pérdida de la audición, aborte el buceo. Si estos síntomas persisten, no vuelva a bucear y consulte a su médico.

Siguiente: Capítulo 2 - Lesiones >

Capítulo 2: Lesiones

blank

Las lesiones de oído son la mayor causa de enfermedad entre los buzos que usan scuba. La lesión más común es el barotrauma de oído medio (BTOM). La mayoría de los casos de BTOM son leves, sanan espontáneamente, y nunca se informan. En casos más graves, los buzos buscan atención médica, y algunos llaman a DAN. Varias encuestas indican que más del 50% de todos los buzos experimentan BTOM al menos una vez. En comparación con esto, sólo el 4,4% de los buzos experimentan ED en toda su vida.

Los buzos sufren de algunas otras lesiones de oído, muchas de las cuales son evitables, y se detallarán en el capítulo siguiente.

En este capítulo, aprenderás sobre:


Barotrauma de oído medio (BTOM)

El barotrauma de oído medio es la acumulación de fluido y sangre en el oído medio o la ruptura del tímpano como consecuencia de una fallida compensación de presión en el espacio de aire del oído medio durante el buceo o al volar.

Mecanismos

La presión del aire en la cavidad timpánica -espacio lleno de aire en el oído medio- debe igualarse con la presión del ambiente circundante. La trompa de Eustaquio conecta la garganta con la cavidad timpánica y permite el paso del gas cuando es necesario igualar la presión. Esta igualación se produce normalmente con poco o ningún esfuerzo. Diversas maniobras, como tragar o bostezar, pueden facilitar el proceso.

Una obstrucción en la trompa de Eustaquio puede hacer que no se logre la compensación, particularmente durante un descenso cuando la presión varía rápidamente. Si la presión en la cavidad timpánica es menor que la presión del tejido circundante, este desequilibrio resulta en un vacío relativo en el espacio del oído medio. Esto provoca que el tejido se inflame, el tímpano se distienda hacia adentro, haya pérdida de fluido y sangrado de los vasos sanguíneos rotos. En un momento determinado, el intento activo por compensar será fútil, y forzar la maniobra de Valsalva puede, de hecho, lesionar el oído interno. Eventualmente, puede perforarse el tímpano, provocando alivio del dolor asociado al BTOM, pero es un resultado que, en la medida de lo posible, debe evitarse.

Entre los factores que pueden contribuir al desarrollo de MEBT se incluyen el resfriado común, las alergias o la inflamación, afecciones que pueden causar hinchazón y pueden bloquear las trompas de Eustaquio. Unas técnicas de ecualización deficientes o un descenso demasiado rápido también pueden contribuir al desarrollo de MEBT.

Manifestaciones

Los buzos que no pueden compensar la presión del oído medio durante el descenso sentirán primero, una incomodidad en sus oídos (oídos tapados o congestionados) que puede resultar en dolor severo. Continuar descendiendo sólo intensifica el dolor de oído, lo que es seguido de acumulación de fluido seroso y sangrado en el oído medio. Al continuar con el descenso, el tímpano puede perforarse, provocando alivio del dolor; esta perforación puede causar vértigo, pérdida de la audición, y exposición a infecciones.

Manejo

Mientras bucea: Cuando sienta incomodidad en el oído durante el descenso, debería dejar de descender e intentar compensar. Si fuese necesario, ascienda unos pocos pies/metros para permitir la compensación. Si no puede lograrla, debería terminar el buceo de manera segura.

Primeros Auxilios: Cuando sienta los oídos tapados después de bucear, absténgase de seguir buceando. Utilice un spray o gotas descongestionantes nasales. Esto reducirá la hinchazón de la mucosa nasal y de la mucosa de la trompa de Eustaquio, lo que puede ayudar a abrir la trompa de Eustaquio y drenar el líquido del oído medio. No se ponga gotas en el oído.

Tratamiento: Solicite una evaluación médica si aparece secreción de fluido o sangre del canal auditivo, o si el dolor y la sensación de oído tapado se prolongan más de unas pocas horas. Si aparecen vértigo y mareo, que pueden ser síntomas de barotrauma de oído interno, usted debería consultar de manera urgente. El vértigo y las nauseas severas luego de bucear requieren de cuidados médicos de emergencia.

Aptitud física para el buceo

Puede considerar volver a bucear cuando el médico determine que la lesión se ha curado y la trompa de Eustaquio funciona adecuadamente.

Prevención

  • No bucee con congestión o resfrío.
  • Descienda lentamente. Si no puede compensar luego de algunos intentos, finalice el buceo de manera segura para evitar lesiones significativas que puedan impedirle bucear el resto de la semana.

Ruptura de la membrana timpánica (tímpano perforado)

La perforación de la membrana timpánica es una rasgadura del tímpano, que puede ocurrir mientras bucea debido a una fallida compensación de presión del oído medio.

Mecanismo

La membrana timpánica (MT) es un tejido que separa al oído externo del espacio del oído medio. Está adherida a una cadena de pequeños huesos (osículos auditivos) ubicados en el oído medio. La MT también sirve como barrera entre el espacio estéril del oído medio y el medioambiente.

La perforación del tímpano puede ser provocada por descender sin compensar la presión del oído medio, por realizar la maniobra de Valsalva de manera forzada, por una explosión, un golpe en el oído o en la cabeza, o por trauma acústico. Generalmente, está acompañada de dolor; la perforación alivia la presión (y el dolor) en el oído medio, y puede estar seguida de vértigo. También puede aparecer un sangrado en el canal auditivo externo.

Los factores que contribuyen incluyen congestión, entrenamiento inadecuado, y velocidades de descenso excesivas.

Manifestaciones

  • Dolor de oído durante el descenso que se detiene repentinamente.
  • Drenaje del oído, con liquido claro o con sangre.
  • Pérdida auditiva.
  • Zumbido en el oído (acúfeno).
  • Sensación de vértigo.
  • Nauseas o vómitos como consecuencia del vértigo.

Manejo

La mayor parte de los tímpanos perforados se curan espontáneamente en algunas semanas. Puede ser necesario tratar la congestión nasal y de los senos paranasales. Si la rasgadura u orificio en su tímpano no se cura por sí solo, el tratamiento consistirá en procedimientos para cerrar la perforación. Estos pueden incluir:

  • Parche del Tímpano: Un otorrinolaringólogo puede sellar la rasgadura u orificio con un parche de papel. Este es un procedimiento que se realiza en el consultorio, en el que el otorrinolaringólogo aplica una sustancia química en los bordes de la rasgadura para estimular el crecimiento, y luego coloca un parche de papel sobre el orificio para proveer una estructura de soporte para el crecimiento del tejido del tímpano.
  • Cirugía: Los grandes defectos del tímpano, pueden corregirse por medio de una cirugía (timpanoplastía). Un otorrinolaringólogo cirujano toma un pequeño parche de su propio tejido y lo implanta sobre el orificio del tímpano. Este procedimiento se realiza de manera ambulatoria, lo que significa que, generalmente, usted puede retirarse a su casa el mismo día, a menos que las condiciones médicas requieran de una estadía más prolongada en el hospital.

Para una derivación con un otorrinolaringólogo en su zona, envíe un e-mail a  o llame a la Línea de Información Médica DAN al +1-919-684-2948.

Aptitud física para el buceo

Si su médico considera que se ha curado y no existe evidencia de problemas en la trompa de Eustaquio, usted puede volver a bucear en algunos meses. Las perforaciones crónicas que no curan son una contraindicación para el buceo.

Prevención

No bucee si está congestionado. Mantenga una velocidad de descenso cómoda y compense cuando sea necesario.

Sistema de clasificación O'Neill

El sistema de clasificación de O'Neill es una nueva forma de clasificar la gravedad de los barotraumatismos de oído medio. Está simplificado y se espera que proporcione un diagnóstico más coherente con detalles suficientes para dirigir el tratamiento.

Grado 0
Disfunción de la Trompa de Eustaquio

blank
  • Punto de referencia: foto que representa la apariencia anatómica de la MT antes de exponerse a la presión
  • Síntomas sin cambio anatómico (sin trauma) del punto de referencia

Grado 1
Barotrauma

blank
  • Eritema aumentado del punto de referencia
  • Fluido o aire atrapado (burbuja visible) en el espacio del oído medio

Grado 2
Barotrauma

blank
  • Cualquier sangrado dentro de la membrana timpánica o el espacio del oído medio
  • Perforación

Barotrauma de oído interno (BTOI)

El barotrauma del oído interno es un daño al oído interno debido a las diferencias de presión provocado por una compensación incompleta o forzada. Puede ocurrir con pérdida del fluido del oído interno, o sin ella.

blank

Mecanismo de la lesión

El oído interno está separado del mundo externo por el oído medio. Es el órgano de la audición y el equilibrio. Cuando la presión en el espacio del oído medio está adecuadamente compensada, el riesgo de barotrauma de oído interno es extremadamente bajo.

Si la presión en el oído medio no se compensa durante el descenso, la presión del agua sobre el tímpano se traslada hacia el interior a través de los osículos del oído medio a las ventanas ovales, y la ventana redonda se distiende hacia afuera. La presión misma puede dañar las estructuras sensibles del oído interno. Si la presión es excesiva, la ventana oval, o más comúnmente, la ventana redonda puede rasgarse, y el fluido del oído interno (perilinfa) puede pasar al oído medio (fístula de perilinfa).

La maniobra de Valsalva aumenta las presiones en los tejidos y la circulación craneana, lo que puede transmitirse al fluido coclear provocando un movimiento hacia afuera de la ventana redonda. Las ondas de presión por sí solas pueden dañar al oído interno sin ruptura de la ventana. Si ésta ocurriese, la pérdida de fluido del oído interno puede provocar daño al órgano de la audición, y a veces, al órgano del equilibrio. Si la pérdida no se detiene rápidamente de manera espontánea o mediante una cirugía de reparación, puede ocurrir la pérdida permanente de la audición.

Manifestaciones

El buzo puede experimentar:

  • Vértigo severo
  • Pérdida auditiva.
  • Zumbido en el oído (acúfeno)
  • Movimiento ocular involuntario (nistagmo)
  • Sensación de Oído tapado

Los síntomas del barotrauma de oído medio están casi siempre presentes. El vértigo es, generalmente, severo y acompañado de nauseas y vómitos. La pérdida de la audición puede ser completa, instantánea y permanente, pero los buzos usualmente pierden sólo las frecuencias altas. La pérdida sólo se percibe luego de algunas horas. Usted puede no notar la pérdida de audición hasta que le realicen un test.

Manejo

En caso de sufrir vértigo bajo el agua, aborte el buceo y pida ayuda para llegar a la superficie de manera segura. Comience con el oxígeno en superficie si se sospecha de enfermedad descompresiva. Los proveedores de primeros auxilios deberían realizar un examen neurológico completo y comprobar cualquier déficit.

¿Barotrauma de oído interno o enfermedad descompresiva de oído interno?

Es importante distinguir entre estas dos condiciones, porque el tratamiento es diferente. El tratamiento estándar para ED de cualquier tipo es el de oxígeno hiperbárico en una cámara de recompresión; la recompresión o cualquier cambio de presión está contraindicado cuando se sospeche de barotrauma de oído interno. Aunque los síntomas son similares en ambas condiciones, el barotrauma está precedido de una fallida compensación de la presión del oído medio, y generalmente ocurre al comenzar el buceo, mientras que la ED ocurre debido a una descompresión fallida al final del buceo.

Tratamiento definitivo

Busque de manera urgente ser evaluado por un médico para eliminar la posibilidad de ED. Si él determina que no es ED, consulte a un otorrinolaringólogo con experiencia en el tratamiento a buzos. Para una derivación en su zona, envíe un e-mail a , o llame a la Línea de Información Médica DAN al +1-919-684-2948.

Evite cualquier tipo de ejercicio físico, la compensación de oído medio, la exposición a la altitud o al buceo, estornudar o sonarse la nariz. No tome aspirina, ácido nicotínico (vitaminas), u otros vasodilatadores o anticoagulantes. El tratamiento conservador incluye reposo en cama, en posición sentado y evitar cualquier esfuerzo que pudiera provocar un aumento de la presión intracraneal o de oído medio. Si los síntomas no mejoran, puede ser necesaria la cirugía. La cura de la rasgadura (fístula) generalmente ocurre dentro de una o dos semanas. La pérdida de la audición puede llegar a ser permanente.

Aptitud física para el buceo

La evaluación del buen estado para bucear debe ser realizada por un médico experto en buceo, y depende tanto del grado de daño permanente como de la probabilidad de que se repita la lesión.

Pronóstico

En muchos casos, la cura completa ocurre espontáneamente. Si aparece una fístula que no cura pronto de manera espontánea, puede recomendarse la cirugía. En algunos casos, el oído interno puede quedar dañado permanentemente; el cuerpo se adapta a que un lado no funcione adecuadamente. Si ocurre una lesión en el otro oído, la situación puede ser grave y provocar problemas de equilibrio incapacitantes.

Prevención

Aprenda las técnicas de compensación, suaves pero efectivas, y evite el empleo agresivo de la maniobra de Valsalva. No bucee si está congestionado.


Fístula de perilinfa

Una fistula de perilinfa es una rasgadura en las membranas de la ventana redonda y/u oval, a través de la cual se segrega fluido (perilinfa) del oído interno.

blank

Mecanismo

La pérdida de perilinfa del laberinto puede ocurrir cuando se rasga la ventana redonda u oval debido a un barotrauma severo del oído medio, o a la realización forzada de la maniobra de Valsalva.

Manifestaciones

Los síntomas de fistula de perilinfa pueden incluir mareos, vértigo, pérdida del equilibrio, nauseas y vómitos. Algunas personas experimentan zumbido (acúfeno), y sensación de oídos tapados, y muchas notan alguna pérdida de la audición. Los síntomas empeoran con los cambios de altitud (ascensores, aviones o viajar a través de las montañas), los cambios de clima, y el ejercicio físico.

Manejo

Esta condición generalmente puede manejarse, de manera conservadora, con reposo absoluto en posición sentado. Deben evitarse los esfuerzos, estornudar, sonarse la nariz, la actividad sexual, los ruidos fuertes, y la compensación del oído medio, para prevenir las ondas de presión en el oído interno.

La fístula de la ventana redonda, a menudo cura espontáneamente dentro de una semana o dos con este tratamiento, pero si la pérdida de la audición progresa, o persisten las otras características, puede que sea necesario recurrir a la cirugía para reparar la pérdida de la ventana.

Aptitud física para el buceo

Incluso después de que se hayan resuelto los síntomas agudos de una fístula de ventana oval o redonda, el futuro del submarinista en el buceo es cuestionable. Debe evitarse por completo volar durante varios meses para permitir la cicatrización completa de la lesión o la reparación quirúrgica.

Para una derivación en su zona, envíe un e-mail a , o llame a la Línea de Información Médica DAN al +1-919-684-2948.

Prevención

Asegúrese de que las trompas de Eustaquio funcionan adecuadamente antes de bucear compensando suavemente en superficie.


Vértigo alternobárico

El vertigo alternobárico ocurre durante el descenso, ascenso, o inmediatamente después de llegar a la superficie después de un buceo, y es causado por la estimulación desigual de la presión en cada oído.

Estadísticas

De acuerdo con varias fuentes, hasta un 25% de buzos experimentan vértigo alternobárico en algún momento.

Mecanismos

Durante el ascenso, el aire en el espacio del oído medio se expande, la presión relativa aumenta, las trompas de Eustaquio se abren de manera pasiva, y el gas se escapa a través de las trompas de Eustaquio hacia la nasofaringe. En ocasiones la trompa de Eustaquio puede obstruir este flujo de aire, con la subsiguiente distención de aire y sensación de aumento de presión en la cavidad del oído medio durante el ascenso. Si la obstrucción es de un solo lado, y la diferencia de presión es mayor a 60 centímetros de agua, puede aparecer el vértigo ya que el aumento de presión estimula al aparato vestibular. Generalmente, se alivia al seguir ascendiendo, porque el aumento de la presión diferencial en el espacio del oído medio fuerza la apertura de la trompa de Eustaquio y ventila el exceso de aire. Los factores que contribuyen incluyen el barotrauma de oído medio durante el descenso, las alergias, las infecciones de las vías respiratorias altas (congestión) y fumar.

Manifestaciones

Entre los síntomas de vértigo alternobárico encontramos desorientación, nauseas y vómitos.

Nota: Los efectos de la desorientación por vértigo durante el buceo son extremadamente peligrosos. La falta de capacidad para discernir arriba de abajo, seguir los procedimientos de ascenso seguro, y los riesgos asociados con la acción de vomitar, exponen tanto al buzo como a otros buzos en el agua a un peligro significativo.

Manejo

Consejos suministrados por el Dr. Carl Edmonds sobre cómo manejar el vertigo alternobárico durante un buceo:

"Si un buceador siente dolor de oído o vértigo durante el ascenso, debe descender un poco para minimizar el desequilibrio de presión e intentar abrir la trompa de Eustaquio tapándose la nariz y tragando (Toynbee u otra maniobra de ecualización). Si tiene éxito, esto iguala el oído medio abriéndolo hacia la garganta y alivia la distensión en el oído medio afectado.

"Ocluir el oído externo presionando en el tragus (el pequeño pliegue de cartílago delante del canal auditivo) y de repente presionando el agua encerrada hacia el interior puede ocasionalmente forzar la apertura de la trompa de Eustaquio. Si esto falla, pruebe cualquiera de las otras técnicas de ecualización descritas anteriormente, e intente un ascenso lento."

Los casos que no son complicados se resuelven rápidamente luego de unos minutos de haber llegado a la superficie. Si los síntomas persisten, consulte a su médico de cabecera o a un otorrinolaringólogo. No bucee si tiene problemas para compensar.

Las lesiones asociadas incluyen barotrauma de oído medio, y de oído interno; el vértigo alternobárico puede ocurrir durante el descenso o el ascenso, pero, comúnmente, se lo asocia con el barotrauma de oído medio en ascenso (compresión reversa). Otras condiciones como ED de oído interno o vértigo calórico (cuando el agua fría entra de repente en el oído), deberían descartarse.

Aptitud física para el buceo

Tan pronto como todos los síntomas y los factores contribuyentes se hayan resuelto, un buzo puede volver a bucear.

Prevención

Tome medidas para prevenir el barotrauma de oído. Prevenga la presurización desigual del oído evitando el uso de capuchas muy ajustadas con su traje húmedo, o de tapones para los oídos. Mantenga una buena higiene de los oídos. No bucee cuando se encuentre congestionado o no pueda compensar.


Barotrauma de oído medio en ascenso (compresión reversa)

Una compresión reversa es un barotrauma que se produce debido a la imposibilidad de liberar la presión del oído medio durante el ascenso.

Mecanismos

La presión del oído medio debe liberarse a medida que el buzo asciende, o el aire al expandirse, se distenderá y hasta podría perforar el tímpano. Normalmente, el aire que se expande escapa por las trompas de Eustaquio, pero si éstas están bloqueadas con moco (generalmente como resultado de una mala compensación al descender, de bucear cuando se está congestionado, o de confiar en descongestivos cuyo efecto desaparecerá a profundidad), puede aparecer el barotrauma.

blank

Manifestaciones

  • Presión en el oído, sensación de oído tapado.
  • Dolor de oído
  • Vértigo

Manejo

Mientras bucea: A veces una de las técnicas de compensación utilizadas al descender liberará sus oídos al ascender. También puede ser útil, inclinar el oído afectado hacia el fondo. Ascienda tan lentamente como se lo permita su provisión de aire. Generalmente, el aumento de presión abre la trompa de Eustaquio y alivia la sobrepresión. Sin embargo, en casos infrecuentes, ésta puede persistir durante todo el ascenso. En ese caso, usted sólo tendrá que sobrellevar el dolor hasta llegar a la superficie. Avísele a su compañero y permanezca junto a él.

Primeros Auxilios: Un descongestivo nasal en spray puede ayudar a abrir la trompa de Eustaquio. Se aconseja consultar con un médico si usted experimenta vértigo, dolor prolongado y sensación de oídos tapados.

Aptitud física para el buceo

Los episodios reiterados requieren de la evaluación de un otorrinolaringólogo. Para una derivación con un otorrinolaringólogo en su zona, envíe un e-mail a , o llame a la Línea de Información Médica DAN al +1-919-684-2948.

Prevención

Antes de bucear, intente compensar en superficie para asegurarse de que la trompa de Eustaquio funcione adecuadamente.


Baroparesia facial

Se conoce como baroparesia a la parálisis reversible del nervio facial, debido al aumento de presión en el oído medio, al ascender en un avión o cuando se practica buceo con scuba.

Mecanismos

blank
Parálisis de Mans Bell

El nervio facial es un nervio craneal que controla los músculos de la cara. En su trayecto desde el músculo al cerebro, pasa a través del canal en la pared del espacio del oído medio. Generalmente, los cambios de presión en ese espacio afectan poco o nada al nervio.

En algunas personas, el canal del nervio facial esquiva la pared de hueso y está separado de la cavidad del oído medio sólo por una delgada membrana. Si esta persona experimenta una sobrepresión en el oído medio, igual o mayor que la presión capilar, la circulación del nervio facial se detiene, éste pierde su funcionalidad, y el músculo facial se paraliza (baroparesia facial). Esto puede suceder mientras vuela o bucea. Afortunadamente, la presión en el oído medio vuelve a la normalidad rápidamente luego de la exposición, restaurando la circulación al nervio y permitiendo su funcionalidad. La baroparesia facial tiende a repetirse al volar o al bucear reiteradamente.

Manifestaciones

Los síntomas incluyen entumecimiento, parestesia, debilidad, y hasta parálisis facial. Puede disminuir la sensibilidad, y observarse la caída de un lado de la cara.

Manejo

Generalmente, la baroparesia facial se descubre luego de bucear. Aún cuando su duración es breve, y se resuelve espontáneamente, el paciente debe ser evaluado por un médico para descartar otras posibles causas como un Evento Vascular Cerebral, infección, trauma, o enfermedad descompresiva.

En casos poco frecuentes de baroparesia facial prolongada, puede ser necesario el tratamiento. Existe evidencia experimental de que la sobrepresión que se prolonga por más de 3.5 horas, puede causar daño permanente. Los buzos que continúan experimentando entumecimiento facial, y caída de un lado de la cara, deberían ver a un médico dentro de las tres horas siguientes al buceo.

Aptitud física para el buceo

Esta condición se resuelve espontáneamente en horas, pero puede reaparecer cuando bucee o vuele. Volver a bucear puede considerarse cuando los síntomas se hayan resuelto por completo, y se haya determinado que son el resultado de un barotrauma facial.

Prevención

Aprenda las técnicas de compensación, suaves pero efectivas. No bucee si está congestionado.


Sindrome de Articulación Temporomandibular (SATM)

Se conoce como síndrome de articulación temporomandibular al dolor alrededor de dicha articulación provocado por sostener con la boca, durante un tiempo prolongado, la boquilla de un snorkel o de un regulador de buceo.

blank

Estadísticas

Se ha reportado que un 15-20% de buzos con snorkel y con scuba sufren SATM.

Mecanismo

La SATM es la inflamación crónica de la articulación de la mandíbula justo delante del oído. El dolor puede ser lo suficientemente grave como para hacer difícil sostener la boquilla entre los dientes. La condición se exacerba cuando existen factores locales como laxitud de la articulación, factores anatómicos, inflamación capsular o muscular, o según el tipo de boquilla utilizada.

Se cree que la SATM asociada al buceo resulta de forzar la mandíbula hacia adelante debido a una boquilla que no calza correctamente, y a apretar inadecuadamente la misma, especialmente cuando se utilizan reguladores pesados. Bucear puede agravar una SATM pre-existente. El dolor es, a veces, tan severo que hace que los buzos aborten el buceo. Puede ocurrir con buceadores novatos que aprietan los dientes con tanta intensidad que en ocasiones, atraviesan la boquilla con sus dientes.

Manifestaciones

  • Dolor en la SATM y los oídos
  • Chasquido de la SATM (sonido de chirrido o crujido)
  • Trismo (incapacidad para abrir la boca por completo) y reducción de la movilidad de la Articulación temporomandibular.
  • Mareos (podría ser peligroso si ocurriese bajo el agua)
  • Dolor del músculo macetero
  • Sensación de oídos tapados
  • Disfunción de la trompa de Eustaquio
  • Dolor facial y de cabeza

Manejo

Mientras bucea: Trabaje para relajar su mordida, mientras retiene la boquilla en su lugar. Si no puede lograrlo, finalice su buceo de forma segura, suba a la superficie, e intente opciones de boquillas alternativas

Tratamiento definitivo: Si el dolor persiste, se sugiere consultar con un especialista ya que las soluciones son individuales. El tratamiento incluye el ajuste de la mordida, la solución a problemas dentales, y el uso de boquillas de ortodoncia. El calor y los anti-inflamatorios son útiles.

Aptitud física para el buceo

Es posible volver a bucear una vez resuelto el problema del dolor. Usted debe poder asir la boquilla sin sentir dolor.

Prevención

Utilice sólo una boquilla que se adecue correctamente. Considere el uso de una hecha a su medida. Corrija las condiciones contribuyentes, tales como los problemas dentales, la ansiedad o el bruxismo.


Oreja de surfista

La oreja de surfista es el estrechamiento del conducto auditivo externo debido a un crecimiento anormal del hueso provocado por la exposición a condiciones de frío y humedad.

blank

Mecanismo

El conducto auditivo externo es una estructura tubular que conduce los sonidos y protege el oído medio. La exostosis es una afección crónica caracterizada por el estrechamiento de la mitad interna del conducto auditivo externo como consecuencia del crecimiento óseo. La pared ósea crece lentamente hacia el exterior a lo largo de los años en respuesta a la irritación local provocada por el agua fría. Estos crecimientos se denominan nódulos del nadador y son frecuentes en nadadores, surfistas y buceadores. Esta afección no está relacionada con una infección ni está causada por ella; sin embargo, el estrechamiento del conducto auditivo puede impedir que el agua drene hacia fuera, lo que aumenta la susceptibilidad a las infecciones del oído externo. Las hinchazones óseas siguen creciendo mientras hay una exposición continuada al agua fría (como la que se encuentra en el agua de mar y las piscinas al aire libre en climas templados). La exostosis suele afectar a los aficionados a las actividades al aire libre entre mediados y finales de los 30 años, pero las personas que están muy expuestas al agua fría, como los surfistas, nadadores y buceadores, pueden desarrollarla antes.

El estrechamiento del conducto auditivo es más propenso a la obstrucción por cerumen o residuos y más susceptibles a la otitis del nadador (otitis externa). Una exostosis en el suelo del canal auditivo puede formar un sumidero que retiene la humedad y es susceptible a la infección. La exostosis se ve como un estrechamiento del conducto auditivo externo. El conducto auditivo promedio es de aproximadamente 0,25 pulgadas de ancho (7 milímetros). El crecimiento óseo puede hacer que se estreche a 0,04 pulgadas (1 milímetro). Los primeros signos incluyen el agua atrapada en el canal auditivo después de nadar. El atrapamiento de residuos y las infecciones pueden hacer necesaria la cirugía.

Manifestaciones

Las infecciones del oído externo y la dificultad para quitar el agua del canal auditivo externo pueden ser recurrentes. Los síntomas de la exostosis en casos avanzados incluyen una audición disminuida combinada con una prevalencia mayor de infecciones del oído.

Diagnóstico diferencial

Otras causas de obstrucción del canal auditivo externo pueden incluir: infección o formación de tapones de cera (cerumen).

Tratamiento

En caso de audición disminuida o infecciones reiteradas, la exostosis puede solucionarse por medio de una cirugía.

Aptitud física para el buceo

La exostosis no afecta al buen estado para bucear a menos que ocluya el canal auditivo o provoque infecciones recurrentes.

Prevención

  • Utilice capucha de neoprene cuando bucee en agua fría.
  • Luego de bucear, enjuague ambos oídos con agua dulce para limpiarlos de agua contaminada y sal.
  • Si es propenso a las infecciones en el oído, arroje aire tibio en el canal externo utilizando un secador de cabello (asegúrese de que el aire no esté demasiado caliente).
  • Si sus oídos tienen una tendencia natural a construir un tapón de cera, chequéelos regularmente, en particular antes de un viaje de buceo prolongado.

Otitis externa

La inflamación o infección aguda del oído externo (pabellón auricular y conducto auditivo externo) causada por la exposición prolongada a condiciones húmedas y cálidas se conoce como otitis externa.

blank

Estadísticas

La otitis externa afecta a uno de cada 200 norteamericanos cada año, y se presenta de manera crónica en el 3-5% de la población. Los nadadores, surfistas, y otros individuos que están expuestos a condiciones de humedad y calor tienen un riesgo mayor.

Mecanismo

El canal auditivo externo es la apertura tubular entre el medioambiente exterior y el tímpano (membrana timpánica). Está cubierto por piel y segrega cera (cerumen), lo que ayuda a protegerlo contra las infecciones.

La otitis externa es una inflamación o infección aguda del conducto auditivo externo que provoca dolor de oído y secreción de pus.

La rotura de la barrera protectora del conducto auditivo externo provoca infecciones. La humedad excesiva, los traumatismos mecánicos o las afecciones cutáneas subyacentes son factores coadyuvantes. Las bacterias que normalmente se encuentran en el conducto auditivo externo suelen desencadenar la infección. Con la inmersión frecuente, el agua hincha las células que recubren el conducto auditivo externo. Con el tiempo, estas células se separan lo suficiente para que las bacterias que normalmente se encuentran en la superficie del conducto auditivo penetren en la piel, donde encuentran un ambiente cálido y empiezan a multiplicarse. La otitis externa es más probable que se desarrolle si la piel del conducto auditivo ya está irritada y agrietada por la humedad excesiva de la ducha o el rascado. Las bacterias u hongos del agua pueden invadir fácilmente la piel dañada.

La dermatitis seborreica, la psoriasis, y la excesiva limpieza de la cera de los oídos, que lesiona la piel que recubre el canal del oído externo, pueden aumentar la susceptibilidad a infecciones. La excesiva suciedad o el cerumen pueden dejar agua atrapada en el canal.

MANIFESTACIÓN

La queja principal es, generalmente, la picazón, a menudo acompañada de dolor, sensibilidad e inflamación del canal auditivo. Si no se trata, dicha inflamación puede aumentar e incluir los ganglios linfáticos cercanos, y provocar suficiente dolor como para que sea molesto el movimiento de la mandíbula.

Manejo

Primeros auxilios

  • Evite ingresar al agua hasta que el problema esté solucionado.
  • Utilice un secador de cabello para secar cuidadosamente el oído luego de la ducha (asegúrese de que el aire no sea demasiado caliente)
  • En caso de dolor, los medicamentos de venta libre pueden ser efectivos. Algunos ejemplos incluyen: paracetamol (Tylenol), ibuprofeno (Advil o Motrin), o naproxeno (Aleve). Lea y siga las instrucciones de la etiqueta.

Tratamiento
Deje de nadar y bucear; concierte una cita con su médico. No se introduzca nada en el oído a menos que se lo indiquen. Si tiene diabetes o toma medicamentos que suprimen el sistema inmunitario, la otitis externa puede causar problemas graves que requieren atención médica inmediata.

Es importante que su médico descarte compresión del oído externo, otitis media, y mastoiditis (infección del hueso justo detrás de la oreja)

Aptitud física para el buceo

Volver a bucear es posible una vez que su médico determine que la infección
fue resuelta.

Prevención

Mantenga sus oídos limpios y secos.

  • Seque los oídos con una toalla luego de nadar o tomar una ducha, inclinando su cabeza y moviendo el lóbulo de la oreja en diferentes direcciones.
  • Absténgase de introducir objetos -como bastoncillos de algodón o el dedo- en el conducto auditivo externo o de extraer la cera del oído usted mismo; ambas acciones pueden dañar la piel, aumentando potencialmente el riesgo de infección.
  • Puedes secarte los oídos con un secador de pelo si lo pones en la posición más baja y lo mantienes a una distancia mínima de 0,3 metros de la oreja.
  • Converse con su médico sobre el uso de gotas óticas a base de alcohol luego de nadar.

Si sabes que no tienes el tímpano perforado, puedes utilizar gotas para los oídos de venta sin receta o gotas caseras preventivas para los oídos antes y después de nadar. Esta mezcla de una parte de vinagre blanco y otra de alcohol para fricciones puede ayudar a favorecer el secado y evitar la proliferación de bacterias y hongos que pueden causar otitis externa. Al final de cada día de buceo, pon cinco gotas de la solución en cada oído. Déjela actuar durante cinco minutos antes de volver a escurrirla.

Siguiente: Capítulo 3 - Síntomas >

Capítulo 3: Síntomas

blank

El dolor es el síntoma más común de lesión en el oído, pero los síntomas más alarmantes son vértigo, acúfeno, y sordera aguda. Estos tres síntomas pueden ser causados por una variedad de condiciones médicas agudas y crónicas, que afectan el buen estado de salud para bucear. La manifestación aguda de estos síntomas en relación al buceo puede indicar barotrauma de oído interno, o enfermedad descompresiva, y debería requerir evaluación médica urgente.

A menudo, se confunde vértigo con mareo, que tiene causas e implicancias diferentes. Los buzos deberían estar familiarizados con estos síntomas para poder reconocer potenciales problemas e intervenir adecuadamente.

En este capítulo, aprenderás sobre:


Mareo o cinetosis

El mareo es una afección que pueden experimentar las personas cuando se encuentran en una plataforma en movimiento. Consiste en una sensación general de malestar, mareos, náuseas y vómitos. También se denomina mareo por movimiento. Los movimientos pasivos perturban el movimiento fluido dentro del laberinto y afectan al sentido del equilibrio. Se exagera cuando el cerebro recibe mensajes contradictorios procedentes de los ojos, los músculos y los sensores articulares (propioceptores). En una habitación cerrada, la vista indica que el entorno está quieto, mientras que las señales del laberinto indican que el cuerpo se mueve.

La cinetosis puede aparecer al viajar en barco, avión, tren, micro, o auto. Algunas personas son más sensibles que otras, pero si los estímulos de movimiento son fuertes y la exposición muy prolongada, casi todos los individuos la experimentarán.

Síntomas

Los síntomas del mareo incluyen mareos, sudoración, náuseas, vómitos y una sensación general de malestar o enfermedad. Los síntomas pueden aparecer de repente y progresar desde el simple malestar hasta sudores fríos, mareos y vómitos. La cinetosis es más frecuente en mujeres y niños de 2 a 12 años. Las personas que sufren migrañas también son más propensas a marearse. El mareo dura lo que dura el movimiento. Una vez que cesa el movimiento, los síntomas remiten rápidamente. Algunas personas sienten "piernas de mar" tras una larga estancia en el mar.

blank

Prevención y cómo manejarlo

Si usted sabe que sufre de cinetosis, o es propenso a ella, tenga en cuenta estos consejos:

  • En un barco: Permanezca en la cubierta y observe el horizonte. Evite inhalar humo de escapes.
  • En un auto: Siéntese en el asiento de adelante. Si es pasajero, mire el paisaje a la distancia.
  • No lea en vehículos en movimiento. Leer empeora la cinetosis.
  • Evite las comidas pesadas antes de bucear.
  • Beba mucha agua.
  • Evite el alcohol la noche previa al viaje.
  • Si es posible, permanezca de pie. Sentarse o tenderse puede hacer que se sienta peor.
  • Coma galletitas de agua (saladas) para ayudar a calmar a un estómago nauseoso.
  • Evite permanecer con otras personas que sufren de nauseas con la cinetosis.

Tratamiento

La cinetosis puede tratarse con medicamentos de venta libre, o prescriptos.

  • Productos de venta libre: Tanto para prevenir como para tratar la cinetosis, son comunes los antihistamínicos. Un efecto secundario de éstos es la somnolencia, que se acentúa si se consume alcohol. Éste también puede ser un efecto adverso para bucear de manera segura.
  • Productos prescriptos: El parche cutáneo de escopolamina (Transderm Scop) es una opción popular. Se aplica sobre el área de piel detrás de la oreja por lo menos 8 horas antes de la exposición, y puede ayudar a prevenir la cinetosis por hasta tres días por parche. La escopolamina puede provocar sequedad de boca, visión borrosa, somnolencia, y vahídos. No deberían utilizar esta droga los pacientes con glaucoma, agrandamiento de próstata, y algunos otros problemas de salud. Asegúrese de comentarle a su médico sobre todos los problemas de salud que padece, para ayudarlo a determinar cuál es el medicamento más adecuado para usted.
  • Remedios alternativos: Se han promocionado varios remedios alternativos como útiles para el alivio o la prevención de la cinetosis. En la mayoría de los casos, faltan pruebas de su eficacia. Sin embargo, si usted sufre de síntomas leves, puede probar con productos a base de jengibre o de menta, para aliviar los síntomas sin el riego de sufrir los efectos secundarios.

Vértigo

El vértigo es la sensación persistente de inclinación, balanceo, o giro de uno mismo o del mundo circundante, cuando nada se está moviendo.

blank

El vértigo durante o luego de bucear es un síntoma común de lesión de oído medio o interno. Se asocia con las nauseas, y en casos severos, vómitos. Si el vértigo ocurre bajo el agua, puede suceder que el buzo no pueda discernir dónde está la superficie, entre en pánico y los vómitos le provoquen atragantamiento y ahogo. En tierra, el paciente no puede sentarse o pararse.

Existen varias causas de vértigo. En buceo, la causa más usual es el barotrauma de oído interno. También puede ocurrir como consecuencia de la estimulación de uno de los lados y no del otro, como cuando la diferencia de presión en un solo oído se compensa (vértigo alternobárico), o cuando el agua fría ingresa a un oído pero no al otro (vértigo calórico). Este tipo de vértigo desaparece cuando se compensa la condición, y no deja efectos duraderos, excepto la desorientación, las nauseas, y el vómito que, cuando usted se encuentra bajo el agua pueden contribuir a provocar accidentes de buceo.

El vértigo es un síntoma agudo de lesión vestibular que puede asociarse a otros síntomas, algunos de los cuales pueden transformarse en crónicos. Éstos pueden incluir desequilibrio y desorientación espacial, alteraciones en la visión, cambios en la audición, movimiento involuntario del ojo (nistagmo), cambios cognitivos y / o psicológicos, entre otros.

Diagnóstico diferencial

El vértigo no es lo mismo que el mareo, el aturdimiento o la inestabilidad. Cuando estás mareado, puedes sentirte aturdido o perder el equilibrio. Si sientes que la habitación da vueltas, tienes vértigo.

Para el vértigo, diferencie entre enferemdad descomprensiva de oído interno, y barotrauma de oído interno.

Guía general

  • El vértigo que aparece brevemente durante o luego de un buceo, y se resuelve espontáneamente, requiere de una evaluación de las trompas de Eustaquio antes de retomar la actividad.
  • El vértigo persistente es un signo de condiciones graves y requiere evaluación urgente por parte de un Otorrinolaringólogo. Para una derivación con un otorrinolaringólogo en su zona, envíe un e-mail a , o llame a la Línea de Información Médica DAN al +1-919-684-2948.
  • El vértigo persistente severo luego de bucear es una emergencia.

Aptitud física para el buceo

El daño a los órganos vestibulares provocado por ED, barotrauma, o shock acústico puede ser permanente. En el caso de lesión en un solo oído, el vértigo puede desaparecer en dos a seis semanas, porque el cerebro aprende a compensar, e ignora al lado que está dañado, pero el canal no se cura. El buzo tendrá dificultades para mantener el equilibrio en la oscuridad, cuando carezca de pistas visuales. El daño a ambos órganos vestibulares es incapacitante, y puede transformar ciertas actividades cotidianas en desafiantes o imposibles (por ejemplo, conducir un vehículo).

El vértigo persistente o recurrente, aún controlado con medicación, es incapacitante para bucear.

Volver a bucear luego de sufrir barotrauma de oído interno o enfermedad descompresiva, debería ser evaluado de manera individual, dependiendo de la extensión de la lesión permanente de los órganos del oído interno.


Acúfeno (zumbido en los oídos)

Se denomina Acúfeno al ruido o zumbido en los oídos.

Acúfeno es la sensación de un sonido externo que no está realmente presente. El acufeno (zumbido en los oídos) afecta aproximadamente a una en cinco personas y puede ser causado por muchas condiciones médicas.

Acúfeno es la sensación de un sonido externo que no está realmente presente. El acufeno (zumbido en los oídos) afecta aproximadamente a una en cinco personas y puede ser causado por muchas condiciones médicas.

Diagnósticos posibles

Es importante encontrar la causa subyacente del acúfeno. El acúfeno agudo que ocurre durante o luego de bucear está probablemente relacionado con el barotrauma de oído o con la enfermedad descompresiva de oído interno. SI está asociado con el buceo, su médico debe determinar si es barotrauma o enfermedad descomprensiva de oído interno, porque los tratamientos no son iguales, y administrar el incorrecto puede ser realmente perjudicial.

Otras posibles causas de acúfeno incluyen:

blank
  • Un golpe
  • Ruido o explosión de alta intensidad
  • Infección
  • Infección del Oído (Otitis media)
  • Tumor
  • Disfunción de la articulación temporomandibular (ATM)
  • La presencia de un cuerpo extraño en el oído
  • Anormalidad vascular
  • Enfermedad de Meniere
  • Hipertensión
  • Migraña
  • Algunos medicamentos (inclusive la aspirina y la quinina)
  • Algunos envenenamientos (tales como el monóxido de carbono, la nicotina, y los - metales pesados)

Aptitud física para el buceo

Si el acúfeno no está relacionado con el buceo, y el problema subyacente no está contraindicado para la actividad, no hay razón para restringirlo a causa del acúfeno en sí mismo.


blank

Pérdida de la audición/sordera

La pérdida de la audición / sordera es la pérdida parcial o completa de la audición teniendo en cuenta el punto de referencia normal.

La pérdida completa o parcial de la audición puede producirse por varias razones. Existen algunas causas relacionadas con el buceo, incluyendo barotrauma, enfermedad descomprensiva (ED), y daño del oído interno.

La pérdida de la audición puede clasificarse como conductiva o neurosensorial.

  • La primera involucra al canal auditivo, el tímpano, y los pequeños huesos del oído medio, osículos; estos componentes anatómicos conducen mecánicamente el sonido hacia el oído interno donde se generan las señales eléctricas.
  • La pérdida de audición neurosensorial involucra al cerebro, al octavo nervio craneal, o al oído interno.

Diagnósticos posibles

La pérdida de audición puede deberse a muchas causas, como infecciones, obstrucción del conducto auditivo, barotraumatismo, fármacos, traumatismos, rotura de la ventana redonda u oval, ictus, enfermedad de Meniere, ruido y medicamentos.

Aptitud física para el buceo

Aunque poco común, la pérdida de la audición permanente relacionada con el buceo, debido al barotrauma de oído o a la enfermedad descompresiva de oído interno, es posible. Si la lesión provoca pérdida de audición o hipoacusia permanente unilateral (sólo en un oído), la mayoría de los médicos recomendarán no volver a bucear. Esto sucede, porque si los subsecuentes buceos provocan una lesión en el oído que funcionaba, el individuo podría experimentar la pérdida de audición bilateral permanente. Esta recomendación se aplica a todos los individuos monoaurales (con audición de un solo lado), independientemente de la causa de la pérdida de audición o hipoacusia unilateral.

Una población adicional para quienes se desalienta el buceo, o se recomienda realizarlo con precaución extrema, incluye a aquellos que atravesaron una cirugía de implante coclear, de osículo, o la reparación de la membrana timpánica (miringoplastia). El buceo coloca a los individuos con este historial médico en riesgo de dañar la reparación quirúrgica, provocando la pérdida de audición. Para los buzos que han atravesado dichos procedimientos, o sufrieron la pérdida de audición permanente por barotrauma de oído, se recomienda extrema precaución y es altamente aconsejable realizar una consulta con un otorrinolaringólogo. Para una derivación con un especialista en su zona, envíe un e-mail a , o llame a la Línea de Información Médica DAN al +1-919-684-2948.

Es importante mencionar que la hipoacusia bilateral (ya sea congénita o adquirida), no necesariamente impide, desde el punto de vista médico, que una persona bucee. Sin embargo, en los casos de hipoacusia bilateral, un medioambiente de buceo puede plantear potenciales dificultades en las comunicaciones con la superficie, tanto con otros buzos como con los miembros de la tripulación. Una obstrucción en las comunicaciones en casos relacionados con el tránsito de los barcos, llamado a los buzos, y otras circunstancias imprevistas pueden resultar en una respuesta de emergencia tardía, lesión, o muerte.

Siguiente: Capítulo 4 - Higiene >

Capítulo 4: Higiene

blank

La gente tiene conciencia de sus oídos de muchas maneras. Ocupan un lugar prominente en la cabeza, y por lo tanto, la preocupación estética a veces compite con la de la salud. La protección natural de la piel del canal auditivo implica la presencia de cera, que en algunos casos, puede transformarse en una molestia para la salud y una causa de problemas médicos reales. Algunas personas perciben la presencia de cera como una cuestión de limpieza, y tratan, entusiastamente de quitársela. Esto puede causar problemas en sí mismo.

Las actividades al aire libre, especialmente los deporte acuáticos, exponen los oídos a condiciones de frió, humedad, y excesivo calor, lo que puede dañarlos. Se han propuesto muchas soluciones comerciales que, supuestamente, mitigarían el riesgo de lesión o daño en el oído. Desafortunadamente, pocos productos han sido aprobados por las autoridades sanitarias. En este capítulo, nos dedicaremos tanto a la higiene y los medicamentos para los oídos, como a los tapones (un dispositivo cuyo uso en buzos no apoyamos), y a los tubos de ventilación de los oídos.

En este capítulo, aprenderás sobre:


Higiene de los oídos

Tener el conducto auditivo limpio es importante para los buceadores. En casos extremos, el cerumen puede formar un tapón y atrapar aire entre sí y el tímpano, lo que puede provocar una perforación "explosiva" de la membrana timpánica que se desgarra hacia fuera en lugar de la perforación más habitual hacia dentro.

Además, un tapón de cera puede evitar que el paso del agua enfríe un oído, mientras que el otro se enfría naturalmente al llenarse de agua. Esta diferencia de temperatura entre los dos oídos provoca el vértigo calórico.

Finalmente, un tapón de cera puede impedir el drenaje adecuado del canal auditivo. La humedad retenida puede provocar el ablandamiento de la piel y así, allanar el camino para las infecciones.

Entonces, ¿cómo debería usted limpiar sus oídos?

Las formas incorrectas

Evite el uso de hisopos de algodón. Su aplicación puede empujar la cera aún más profundamente dentro del oído, haciendo más difícil su remoción. Además, el extremo del hisopo de algodón puede desprenderse y quedar en el canal auditivo. En pocos días, esto provoca una infección grave. Si esto sucede, el algodón debería ser identificado y removido por un médico calificado. Jamás intente hacerlo usted mismo, podría rasgar el tímpano.

Cómo manejar infecciones provocadas por los insectos

En ocasiones, las personas que duermen al aire libre o que viven en zonas cálidas pueden tener insectos en los oídos. Un insecto en el oído puede ser una experiencia alarmante. Para extraerlo, necesitarás la cabeza fría, sobre todo si el insecto sigue moviéndose o picando.

En el campo, usted puede utilizar alcohol isopropílico, que rápidamente ahogará al insecto y limpiará el canal auditivo. También puede utilizarse una jeringa, llena de una solución jabonosa tibia (como el champú para los bebés), y una solución de agua oxigenada. Si esto no resulta, procure asistencia médica de inmediato. El mejor método es la remoción por parte de un médico calificado, con instrumentos especiales y un microscopio.

La forma correcta

blank

¿Cómo debe limpiarse los oídos? Cuando te bañes, lávate de vez en cuando los oídos con una jeringuilla de pera llena de agua tibia jabonosa y una solución de peróxido de hidrógeno. En un viaje de buceo, utilice una mezcla de mitad vinagre blanco y mitad alcohol para fricciones después de un día de buceo; esto sirve para limpiar y secar el canal auditivo, así como para cambiar el equilibrio del pH y hacer que la zona sea menos propensa a las infecciones bacterianas. Esto también puede ayudar a prevenir la otitis externa.

Si te cuesta mucho sacar el agua de los oídos, prueba a utilizar un secador de pelo. Conviene levantar la oreja hacia arriba y hacia atrás para enderezar el conducto auditivo y, a continuación, soplar aire seco caliente en el conducto auditivo durante cinco minutos. Presta especial atención a que el aire no esté demasiado caliente.

Sólo recuerde que el cuidado del oído es tan básico e importante como el de cualquier otra pieza de su equipamiento de buceo.


Tapones para los oídos

Los tapones para los oídos son dispositivos que ocluyen el canal auditivo externo. Se utilizan, principalmente, para bloquear la presión del agua sobre el tímpano. Generalmente, los tapones para los oídos no deberían ser utilizados por los buzos.

Procedimiento en práctica

blank

Los tapones estándar sólidos crean un espacio de aire que no puede compensarse al bucear, haciéndolos inseguros para la práctica del buceo; sin embargo, algunos buzos, utilizan tapones en situaciones especiales.

La preocupación principal es que la presión del agua pueda empujar el tapón dentro del canal auditivo. Si esto ocurre, existe riesgo de barotrauma de oído externo. Para evitar esta preocupación, algunos fabricantes promueven el uso de tapones ventilados, que tienen un pequeño orificio para la ventilación entre el agua y el canal auditivo. Normalmente, los orificios poseen una válvula para presurización, que no permiten que el agua ingrese al canal auditivo.

La mayoría de los fabricantes de tapones ventilados enfatizan la facilidad con la que sus productos compensan, y recomiendan a los buzos que destapen sus oídos con frecuencia mientras utilizan los tapones para mantener una presurización adecuada. Sin embargo, estas aseveraciones no han sido probadas de manera independiente. Simplemente no existe información o evidencia suficiente para recomendar el uso de tapones en buzos. Los riesgos de complicaciones bajo el agua, debido al mal funcionamiento o la remoción de un tapón para el oído son reales, y pueden, potencialmente, colocar al buzo en una situación mayor de riesgo de lesión.


Gotas óticas

Las gotas óticas son medicamentos en forma de solución para aplicar en el canal del oído externo.

Uso profiláctico de las gotas óticas

Para la mayoría de los buceadores, las gotas para los oídos no son necesarias después de bucear. El propósito de la mayoría de las gotas para los oídos es prevenir las infecciones del conducto auditivo externo (conocidas como otitis externa u oído de nadador). Las infecciones del conducto auditivo externo están asociadas a la humedad persistente, así como al traumatismo cutáneo local, que puede producirse al introducir bastoncillos de algodón u otros objetos en los oídos que pueden dañar la fina piel que recubre el conducto auditivo externo. Como les gusta decir a los especialistas en información médica de DAN: "No te metas en el oído nada que sea más pequeño que tu codo". La humedad persistente y el traumatismo local de la piel pueden favorecer el sobrecrecimiento bacteriano y la infección.

blank

Las gotas óticas, están formuladas para ayudar a secar el oído luego de la exposición, y a disminuir la acidez (pH), transformando al canal auditivo externo en un medioambiente poco amigable para la colonización e infección de bacterias u hongos. Entre los ingredientes comunes se encuentran ácido acético (el ingrediente activo del vinagre), ácido bórico, acetato de aluminio, acetato de sodio, alcohol isopropílico, y glicerina. Los ácidos alteran el pH, lo que retarda el crecimiento de las bacterias; el acetato de aluminio y el de sodio son astringentes, lo que deshidrata los tejidos. El alcohol isopropílico ayuda a secar los tejidos, y la glicerina puede colaborar a la lubricación de la piel para evitar el resecamiento.

A los buceadores con otitis externa les puede ayudar enjuagarse suavemente las orejas con agua dulce después de cada inmersión. También puede ser útil secarse las orejas con un secador de pelo, pero hay que procurar que el aire no esté demasiado caliente.

Uso terapéutico de las gotas óticas

Las gotas óticas pueden estar prescriptas por su médico para tratar la infección o inflamación del canal auditivo externo. Pueden contener antibióticos y/o esteroides.

Nota: Es importante nunca poner gotas en el canal auditivo si se sospecha de ruptura del tímpano. Normalmente, el tímpano sirve como barrera hacia el espacio del oído medio. Si está perforado, pueden acceder al oído interno la contaminación o los medicamentos perjudiciales para él mismo.

Aptitud física para el buceo

Las gotas óticas profilácticas se utilizan para prevenir las infecciones del canal externo durante reiterados días de buceo. Si usted siente dolor de oído, debería dejar de bucear y hacer que lo evalúen. Los buzos diagnosticados con una infección o lesión en los oídos no deberían bucear antes de que estuvieran totalmente curadas y aprobadas por un médico.


Tubos de ventilación para el oído

Los tubos de ventilación para el oído son pequeños tubos que se insertan quirúrgicamente a través del tímpano, para favorecer el drenaje y la compensación.

blank

Procedimiento

Los pequeños tubos de ventilación pueden insertarse quirúrgicamente a través del tímpano (membrana timpánica), para ayudar a interrumpir un ciclo de infecciones repetitivas del oído medio. El proceso infeccioso provoca inflamación en las trompas de Eustaquio, evitando el drenaje adecuado; los tubos de ventilación permiten que se normalice este drenaje desde el oído medio hasta las trompas de Eustaquio. Insertar los tubos de ventilación a través de una pequeña incisión en la membrana timpánica (miringotomía), generalmente corrige esta situación.

Los tubos no pretenden ser implantes permanentes, y a menudo se salen por sí solos, o son removidos por el médico. La pequeña incisión generalmente se cura poco después de que los tubos son removidos. En casos poco frecuentes, puede quedar un pequeño orificio si se dejan los tubos por un período prolongado. La situación puede ser analizada, y su médico será quien mejor la aborde. Es improbable que los tubos permanezcan en su lugar por más de algunos años.

Aptitud física para el buceo

No se recomienda bucear mientras los tubos se encuentren colocados, ya que permitirán el ingreso de agua al oído medio, con riesgo de vértigo e infección. Luego de que sean removidos, se debe dejar pasar un tiempo adecuado para que sane (por lo menos, seis semanas). Debe confirmarse el normal funcionamiento del oído medio y la trompa de Eustaquio antes de considerar volver a bucear.
se considera.

Un problema mayor puede ser la formación de cicatrices de las trompas de Eustaquio como resultado de las infecciones crónicas en el oído. Esto puede hacer difícil la compensación para el buzo. Actualmente, no hay procedimiento quirúrgico que puede corregir una trompa de Eustaquio parcialmente obstruida.

Tanto los niños como los adultos necesitan inmediata atención para los síntomas de infección y barotrauma de oído medio. Estos pueden incluir, aunque no son los únicos síntomas posibles, dolor, zumbido en los oídos (acúfeno), sensación de audición parcial, disminuida o reducida, y drenaje del canal auditivo.

Siguiente: Capítulo 5 - Afecciones médicas >

Capítulo 5: Afecciones médicas

blank

Sus oídos y su capacidad de ecualización pueden verse afectados por diversas enfermedades. En esta sección, hemos proporcionado información sobre dos condiciones buceadores preguntan a menudo acerca de: La enfermedad de Meniere y la desviación del tabique nasal. Si tiene preguntas sobre condiciones específicas que no se destacan en este libro, no dude en ponerse en contacto con la Línea de Información Médica DAN al +1 (919) 684-2948.

En este capítulo, aprenderás sobre:


Enfermedad de Meniere

La enfermedad de Meniere es un trastorno que consiste en episodios recurrentes de vértigo, que pueden ir asociados a vómitos, pérdida de audición fluctuante, zumbidos en los oídos (acúfenos) y sensación de aumento de la presión en el oído.

blank

Esta enfermedad crónica afecta al oído interno. Produce vértigo y disfunción auditiva. Un episodio de vértigo incapacitante puede provocar náuseas y vómitos intensos. Además, la enfermedad de Meniere puede amortiguar o afectar a la audición. Las personas también pueden experimentar una sensación de mayor presión en el oído. Las migrañas también se han relacionado con esta enfermedad.

Manejo

El tratamiento se centra en el control de los síntomas. Se utilizan medicamentos para controlar el vértigo y las náuseas y vómitos asociados. A veces se utilizan diuréticos para ayudar a regular el exceso de volumen de endolinfa (líquido contenido en el oído interno) que se asocia a la enfermedad de Meniere.

Se recomienda consultar con un otorrinolaringólogo ya que algunos procedimientos quirúrgicos ayudan a lograr el alivio. Para una derivación en su zona, envíe un e-mail medic@dan.org, o llame a la Línea de Información Médica DAN Línea de Información Médica DAN al +1-919-684-2948. , o llame a la Línea de Información Médica DAN al +1-919-684-2948.

Aptitud física para el buceo

Esta condición es variable. Puede resolverse espontáneamente o progresar e involucrar al otro oído. Si usted está en riesgo de experimentar síntomas incapacitantes como vértigo, desorientación, náuseas, y vómitos, no debería bucear; si esos síntomas ocurrieran bajo el agua, pueden provocar pánico, atragantamiento, y hasta ahogamiento. Además, estos síntomas pueden confundirse con lesiones relacionadas con el buceo, como barotrauma o enfermedad descompresiva de oído interno.


Tabique nasal desviado

Una desviación de la pared que separa las dos fosas nasales, que puede llevar a la obstrucción de los pasajes y senos nasales es el tabique nasal desviado.

El tabique nasal es la pared que separa las dos fosas nasales. Cuando está desplazado o curvado, se conoce como tabique nasal desviado. Generalmente, esta condición tiene pocas o ninguna consecuencia y puede pasar desapercibida; los individuos que la sufren pueden experimentar dificultad para compensar. Un tabique nasal desviado puede presentarse desde el nacimiento (desorden congénito), o ser el resultado de un trauma en la nariz. A menudo es descubierto durante un examen médico de rutina. Esta condición está vinculada tanto a la sinusitis como al barotrauma (senos paranasales y oído medio)

blank

Tratamiento

Los descongestivos pueden provocar algo de alivio. La corrección por medio de la cirugía (septoplastía) generalmente se reserva para aquellas personas con síntomas tales como ronquido, obstrucción nasal, sinusitis recurrente, o apnea del sueño.

Aptitud física para el buceo

No hay contraindicaciones para bucear con un tabique nasal desviado asintomático. Si sufre de infecciones recurrentes o dificultad al compensar, se sugiere consultar a un otorrinolaringólogo. Para una derivación en su zona, envíe un correo electrónico a , o llame a la Línea de Información Médica DAN al +1-919-684-2948.

Enfermedad descompresiva

blank

La enfermedad por descompresión (EDC) es un resultado no deseado del buceo. Las medidas para mitigar el riesgo de EDC deben formar parte de cada inmersión. Este libro de referencias médicas proporciona conceptos actualizados de causas y mecanismos, manifestaciones típicas, manejo estándar y prevención de la EDC.

En este libro, aprenderá sobre:

Capítulo 1 - Introducción a la enfermedad de descompresión
Los mecanismos fisiológicos de la enfermedad descompresiva
Predecir la absorción y la eliminación de gases

Capítulo 2 - Uso eficaz del ordenador de buceo
Precauciones importantes
Normas básicas
Consejos y trucos específicos

Capítulo 3 - Diagnóstico de la enfermedad de descompresión
Signos y síntomas de la enfermedad descompresiva
Diagnóstico diferencial de la enfermedad descompresiva

Capítulo 4 - Tratamiento de la enfermedad de descompresión
Primeros auxilios en el lugar
Evaluación Subsecuente
Oxígenoterapia Hiperbárica
Recompresión en el agua
Recursos de Emergencia

Capítulo 5 - Factores que contribuyen a la enfermedad por descompresión
Carga de trabajo
Estrés térmico
Prácticas óptimas
Viajar en avión luego de bucear
Buen estado médico y físico
Estado de hidratación
Respirar mezcla de gases
Nivel de dióxido de carbono
Foramen Oval Permeable
Factores adicionales

Capítulo 6 - Resumen y reflexiones finales

Referencias


CRÉDITOS

Director Editorial: Petar Denoble, Doctor en Medicina, Doctor en Ciencias
Autor: Neal Pollock, PhD

Capítulo 1: Introducción a la enfermedad descompresiva

blank

"Uno de los peligros asociados al buceo submarino es la enfermedad por descompresión (EDC), causada por la liberación incontrolada de gas de los tejidos durante o después de salir a la superficie".

El buceo es un popular pasatiempo recreativo, así como una actividad con numerosas aplicaciones prácticas en los ámbitos científico, comercial, militar y de exploración. Aunque el buceo puede realizarse de forma segura, es esencial que todos los buceadores -independientemente de la razón por la que buceen- sean conscientes de que el medio subacuático no perdona. Pueden surgir problemas durante una inmersión debido a un estado físico o médico insuficiente, al uso inadecuado del equipo o a una gestión inadecuada del entorno de alta presión.

Uno de los peligros asociados con el entorno subacuático presurizado es la enfermedad por descompresión (EDC), una condición también conocida como "los bends". En este capítulo se explican los aspectos básicos de la DCS, mientras que en los capítulos siguientes se ofrecen detalles sobre su manifestación y tratamiento, los factores de riesgo que pueden predisponerle a padecerla y las medidas preventivas que puede adoptar para minimizar las posibilidades de desarrollarla.

En este capítulo, aprenderás sobre:


Los mecanismos fisiológicos de la enfermedad descompresiva

LA TENSIÓN EN LOS TEJIDOS

Cuando un buceador se expone a un entorno de presión elevada, los gases inertes (nitrógeno, por ejemplo) se acumulan en los tejidos. Cuanto más profunda es una inmersión, más rápida es la absorción, o "captación", de dichos gases por parte del organismo. Cuando el buceador asciende, el proceso se invierte y el gas abandona los tejidos. El ascenso de un buceador debe controlarse para permitir una eliminación ordenada, o "lavado", del gas acumulado. Un ascenso lento, realizado de forma continua o por etapas, suele permitir una descompresión segura, mientras que un ascenso demasiado rápido tras la acumulación de gas puede provocar a veces un DCS.

blank
La presión del aire aumenta lentamente desde cero en el límite del espacio hasta una atmósfera (14.7 psi) a nivel del mar; la presión del agua aumenta mucho más dramáticamente, agregando una atmósfera de presión por cada 33 pies de agua de mar (10 metros de agua de mar).

La concentración o "tensión" de los gases inertes disueltos en los tejidos corporales depende de la presión ambiental, es decir, de la presión del ambiente que le rodea en cada momento. Los gases inertes que no se utilizan en las reacciones metabólicas del organismo se encuentran normalmente en equilibrio con el entorno, en la misma concentración que en el aire que le rodea. Los tejidos en tales condiciones se describen como "saturados". Los pequeños cambios de presión, como los que se producen cuando cambian las condiciones meteorológicas, producen pequeñas variaciones de presión en los gases atmosféricos que se corresponden con cambios de presión en los gases de los tejidos corporales. Cuando se crea una diferencia de presión, o "gradiente", las moléculas de la zona de mayor concentración fluyen hacia la zona de menor concentración hasta que se restablece el equilibrio. Dado que todos experimentamos constantemente pequeños cambios y correcciones de esta naturaleza, la tensión gaseosa de nuestro cuerpo se encuentra en un estado de equilibrio dinámico, no estático, incluso antes de añadir la inmersión a la ecuación.

PRESIÓN

El entorno de buceo supone una importante carga adicional para este mecanismo de adaptación. He aquí por qué: La presión se mide utilizando una unidad conocida como "atmósfera". No existe un límite físico real entre la atmósfera terrestre y el espacio, pero a menudo se considera que la atmósfera se extiende 62 millas (100 kilómetros) desde el nivel del mar hasta el borde del espacio exterior. La presión producida por toda esta columna de gas que actúa a nivel del mar es de una atmósfera, equivalente a 14,7 libras por pulgada cuadrada (psi) o 101,3 kilopascales (kPa). En comparación, el cambio de presión bajo el agua aumenta en una atmósfera por cada 33 pies de agua salada y cada 34 pies de agua dulce. Como resultado, cualquier variación que experimentes en la presión atmosférica de la superficie es extremadamente modesta comparada con la variación de presión que puedes sufrir cuando viajas verticalmente bajo el agua; esto puede crear enormes gradientes en la absorción de gases durante el descenso y en su eliminación durante el ascenso.

INTERCAMBIO GASEOSO

Sus pulmones sirven como la primera conexión ente su cuerpo y el ambiente en el que usted se encuentra ubicado en cualquier momento determinado. Cuando usted se expone a una mayor presión bajo el agua, el gas en sus pulmones está comprimido. Esto crea un gradiente desde sus pulmones hacia el torrente sanguíneo y, subsecuentemente, desde el torrente sanguíneo hacia sus tejidos, ya que éstos están perfundidos, o provistos con sangre oxigenada. Sus tejidos absorberán gas inerte hasta que el gradiente se elimina, un estado efectivo de equilibrio o saturación, con la presión ambiente que lo rodea. Toma una larga exposición alcanzar la saturación completa, pero una vez que se alcanza, permanecer más tiempo no aumenta más la absorción de gas o la descompresión requerida.


Predecir la absorción y la eliminación de gases

COMPARTIMENTOS DE TEJIDOS

Este mecanismo fisiológico natural puede predecirse mediante una serie de algoritmos matemáticos basados en "compartimentos de medio tiempo", que se aproximan a los patrones exponenciales de captación y eliminación esperados en diversos tipos de tejidos perfundidos. La clave de estos algoritmos es que las distintas partes del cuerpo captan y eliminan gases inertes a ritmos diferentes; por ejemplo, la sangre se considera un "compartimento rápido" y el hueso un "compartimento lento". (El término "compartimento" no pretende ser un referente exacto para estos tejidos, sino más bien una construcción matemática para estimar lo que ocurre en las distintas partes del cuerpo).

Los tejidos más rápidos son los pulmones, que logran el equilibrio casi instantáneamente. La sangre le sigue en velocidad, luego el cerebro. Los tejidos más lentos son aquellos que están relativamente poco perfundidos, como los ligamentos y cartílagos, o aquellos que tienen una gran capacidad de absorción de gases inertes, como la grasa en zonas poco perfundidas. La razón para utilizar un algoritmo matemático para estimar el estado de los tejidos es que aún no es práctico medir directamente la absorción o eliminación en tejidos específicos.

blank
El concepto de tiempo medio describe cómo un tejido sub-saturado absorbe gas inerte. Cuando se mantiene a una presión fija, se absorbe suficiente gas para eliminar la mitad de la diferencia en las presiones de gas en cada período de tiempo medio. Para un tejido teórico con un tiempo medio de 10 min. el 50 por ciento de la diferencia se elimina en los primeros 10 minutos, luego el 25 por ciento en los siguientes 10 minutos (la mitad del 50 por ciento restante), luego 12,5 por ciento en los siguientes 10 minutos, y así sucesivamente.

Un ejemplo puede demostrar cómo funcionan los algoritmos. Imaginemos un buceador que ha sido desplazado instantáneamente desde la superficie hasta una profundidad fija -efectivamente, una presión fija- y digamos que, en este escenario de inmersión concreto, un compartimento rápido tiene un tiempo medio de cinco minutos. En tal caso, los primeros cinco minutos de exposición a la presión más alta darían lugar a una absorción de gas inerte suficiente para eliminar la mitad de la diferencia producida por el gradiente de presión (el 50%, en otras palabras); ésta es la parte más empinada de la curva de absorción. El segundo período de cinco minutos eliminaría la mitad de la diferencia restante (otro 25%). El tercer periodo de cinco minutos eliminaría la mitad de la diferencia restante (12,5%); el cuarto, el 6,25%; el quinto, el 3,125%; y así sucesivamente. Este patrón exponencial significa que el ritmo de cambio se hace progresivamente más lento a medida que disminuye la magnitud de la diferencia. En el ejemplo se ha descrito un compartimento rápido; en algunos algoritmos se han calculado tiempos medios para compartimentos lentos de hasta casi 500 minutos. En la teoría de la descompresión, la diferencia absoluta de presión es irrelevante: la misma construcción de tiempo medio se aplica a cualquier gradiente. Sin influencias adicionales en el proceso, el equilibrio, o la saturación, se alcanzaría en un periodo igual a unos seis tiempos medios. A medida que el gas se disuelve en el tejido, la diferencia entre la presión externa y la presión interna disminuye, lo que reduce la fuerza impulsora.

La mayoría de las inmersiones no duran lo suficiente como para que el buceador alcance la saturación - se conocen como "inmersiones de rebote". Durante tales exposiciones, el gradiente de entrada existe durante todo el descenso y la fase inferior de la inmersión, lo que provoca una absorción continua de gases inertes, sin duda en los compartimentos lentos del cuerpo y probablemente en los compartimentos intermedios. Cuando el buceador comienza a ascender y la presión ambiental empieza a descender, el gradiente comienza a invertirse, primero en los compartimentos rápidos y luego en los compartimentos progresivamente más lentos.

GRADO DE SOBRESATURACIÓN

Efectivamente, durante y después de la salida a la superficie, la mayoría de los tejidos del buceador estarán sobresaturados en comparación con la presión ambiente. Si el grado de sobresaturación es modesto, los gases inertes pueden desplazarse de forma ordenada desde los tejidos periféricos del cuerpo hasta la sangre y luego a los pulmones, desde donde pueden ser exhalados a la atmósfera. Pero si el grado de sobresaturación es demasiado grande, la eliminación de los gases inertes se vuelve desordenada. En este caso, pueden formarse burbujas de gas en los tejidos del cuerpo del buceador.

La formación de burbujas no siempre causa problemas, pero cuanto más alto es el gradiente, o grado de sobresaturación, mayor es la posibilidad de que puedan aparecer signos y síntomas de EDC. 

blank

Es un error peligroso pensar que las burbujas medibles se forman después de todas las inmersiones y que no tienen importancia. Pero al mismo tiempo, es un concepto erróneo que las burbujas visualizadas en el torrente sanguíneo por sí solas señalan un DCS. La formación de burbujas de gas durante la descompresión representa un estrés superior al óptimo y puede provocar un DCS. Lo mejor es seguir perfiles de inmersión conservadores para minimizar la probabilidad de formación de burbujas. La mayor dificultad estriba en saber lo que se considera "conservador", ya que la mayoría de los buceadores nunca han sido controlados en busca de burbujas, y la absorción y la eliminación se ven alteradas por una serie de factores además del perfil presión-tiempo.

Los cálculos de compartimentos de medio tiempo se utilizan para generar predicciones de límites de exposición para una serie de compartimentos hipotéticos. En papel o plástico se conocen como "tablas de inmersión". Los ordenadores de buceo modernos permiten una orientación mucho más flexible, ya que son capaces de controlar continuamente el perfil presión-tiempo y calcular simultáneamente el estado de una serie de compartimentos tisulares teóricos. Pero en realidad, el panorama es mucho más complejo. En el intercambio de gases influye algo más que el perfil presión-tiempo. Por lo tanto, si bien es importante que los buceadores comprendan los conceptos que subyacen al cálculo de los compartimentos de medio tiempo, también deben tener en cuenta que una amplia gama de factores pueden influir en la absorción y eliminación de gases y alterar efectivamente el riesgo de descompresión. Por lo tanto, es responsabilidad del buceador no depender demasiado de una tabla o un dispositivo para su seguridad.

Siguiente: Capítulo 2 - Uso eficaz del ordenador de buceo >

Capítulo 2: Uso efectivo de su computadora de buceo

blank

"Los buceadores se sorprenden cuando aparecen síntomas de DCS tras inmersiones que parecían seguras según sus ordenadores de buceo. Recuerda, los modelos reflejan a un buceador medio, no a ti".

En los últimos años, los ordenadores de buceo han suplantado a las tablas de inmersión como medio principal para regular los perfiles de inmersión. Los ordenadores de buceo ofrecen la ventaja de que permiten al buceador establecer dinámicamente diferentes compartimentos como compartimento de control, a medida que cambian las condiciones durante una inmersión. En realidad, los compartimentos del software de modelado de un ordenador de buceo no tienen por qué representar ningún tejido en particular, siempre y cuando la orientación proporcionada por el modelo dé lugar a un resultado aceptable, en concreto, muy poco DCS.

En este capítulo aprenderás:


Precauciones importantes

blank

Aunque la orientación proporcionada por los modelos de descompresión puede ser muy útil, es importante que los buceadores tengan en cuenta que los programas de inmersión -ya se presenten en tablas impresas o en la pantalla de un ordenador de buceo- están limitados en lo que miden y en los supuestos sobre los que se construyó el modelo. Los parámetros de los compartimentos tisulares pueden ajustarse, o pueden añadirse nuevos compartimentos a un algoritmo, si la experiencia demuestra deficiencias en un modelo determinado - pero en tiempo real, los cálculos están limitados por las variables que se están procesando. Los algoritmos pueden estimar los límites basándose en los perfiles de tiempo y presión (profundidad) para un gas respirable determinado, pero no son capaces de calcular el impacto de una miríada de factores en tiempo real, incluyendo el estado térmico, la intensidad del ejercicio, las fuerzas articulares y una serie de predisposiciones individuales que actualmente no se conocen bien, y mucho menos son cuantificables en su impacto sobre el estrés de descompresión.

Los buceadores suelen sorprenderse cuando aparecen síntomas de DCS tras inmersiones realizadas dentro de los límites de sus ordenadores de buceo. Sin embargo, es importante recordar que, aunque los modelos matemáticos predicen resultados, no los garantizan. El hecho de que una inmersión se haya realizado dentro de los límites sugeridos por un ordenador de buceo (o una tabla de buceo) no hace que un golpe de DCS sea "inmerecido". Los algoritmos matemáticos proporcionan una guía que debe ser evaluada y matizada por un buceador reflexivo.

Muchos buzos también desconocen el hecho de que las computadoras de buceo hacen uso de muchos modelos matemáticos diferentes, o versiones de diferentes modelos; no existe un estándar universal. Un solo fabricante hasta puede utilizar más de un modelo, posiblemente en un solo tipo de computadora. Esto hace extremadamente difícil evaluar las características de cada sistema.


Normas básicas

blank

Existen algunas directrices básicas que pueden ayudar a garantizar el uso seguro y eficaz de un ordenador de buceo. Las siguientes consideraciones pretenden ofrecer una visión algo desenfadada de lo que su ordenador de buceo puede -y no puede- hacer.

Es útil pensar en su computadora de buceo de estas maneras:

  • Como un competidor en sus negocios: Domínelo aprendiendo sus fortalezas y debilidades.
  • Como una cita: Debe encenderse para que la relación funcione.
  • Como un compañero: Debería descender y ascender cuando sea, pero sólo cuando usted lo haga.
  • Como una asistente personal: Le recuerda reglas y tiempos que de otra manera usted podría olvidar.
  • Como un actor: Recita sus líneas sin tener que entender sus implicancias.
  • Como un político: No crea en todo lo que le dice.
  • Como un conserje de hotel: Te ayudará a hacer lo que quieras, pero a un precio.
  • Como un extraño: No conoce virtualmente nada sobre su realidad personal.
  • Como una pareja: ¿Es compatible con sus amigos?
  • Como un periodista: Ventilará su ropa sucia.
  • Como una herramienta: Úsela apropiadamente.

Consejos y trucos específicos

Presione los botones correctos

blank

Usted debería conocer no solo qué botones presionar para hacer que su computadora funcione, sino también qué modelo matemático o derivación del modelo utiliza al realizar sus cálculos de descompresión. Existe una sorprendente variedad de modelos, desde conservadores a liberales, y estas diferencias pueden no ser evidentes a primera vista. Por ejemplo, una computadora puede establecer límites conservadores para un buceo inicial, pero límites liberales para el buceo repetitivo. Es mejor aprender lo suficiente sobre los modelos y derivaciones disponibles antes de seleccionar una computadora de buceo, de esta manera, usted estará seguro de elegir una que sea compatible con su propio nivel de tolerancia al riesgo. Elegir una, basándose únicamente en la familiaridad puede no ser la mejor estrategia. Aún si usted ha tenido buenos resultados en buceos previos con una computadora, eso no garantiza que será la mejor en sus buceos futuros. Reunir conocimiento requiere compromiso, pero una planificación informada para la seguridad descompresiva debería ser una preocupación principal.

Ajuste y encendido

No encender el ordenador de buceo (o no llevarlo con usted en una inmersión) puede parecer una broma, pero ocurre y puede crear problemas reales. Ningún ordenador puede tener en cuenta el perfil de exposición de una inmersión anterior si no estaba allí. Y cualquier modelo de descompresión es inválido a menos que empiece a utilizarlo cuando esté "limpio", es decir, totalmente desgasificado de cualquier inmersión anterior. Si se olvida de llevar el ordenador a una inmersión al principio de una serie repetitiva, sólo podrá utilizar las tablas durante toda la serie (suponiendo que pueda calcular manualmente la exposición de la inmersión no supervisada). Y ni se le ocurra colgar el ordenador en una línea descendente durante un intervalo en superficie en un esfuerzo por compensar el haberlo olvidado en una inmersión anterior; puede que haya historias de que eso ocurra, pero no es una práctica responsable.

Utilícela apropiadamente

La única persona que no tiene que preocuparse de llevar un ordenador de buceo en cada inmersión es la que lo utiliza únicamente como registrador de datos, es decir, sólo para registrar información de tiempo y profundidad en lugar de para calcular perfiles de descompresión. Recuerde, sin embargo, que utilizar el ordenador simplemente para registrar sus datos de tiempo y profundidad significa que debe seguir planificando todas sus inmersiones utilizando tablas de inmersión y que debe volver a calcular su estado de grupo repetitivo después, según proceda. No puede confiar en los cálculos de descompresión de su ordenador a menos que éste haya registrado todos sus perfiles de exposición.

Recuerde sus limitaciones

Los ordenadores de buceo son magníficos a la hora de realizar cálculos matemáticos programados, pero son ciegos a las muchas percepciones que usted puede tener antes, durante y entre sus inmersiones. Por ejemplo, su ordenador de buceo no sabe nada sobre su estado de salud personal, su nivel de forma física o su susceptibilidad individual al estrés de descompresión. Tampoco sabe nada sobre su estrés térmico o sus esfuerzos físicos durante o entre inmersiones. El hecho de que muchos ordenadores de buceo muestren la temperatura del agua podría sugerir que el estrés térmico se tiene en cuenta en los algoritmos del dispositivo. Sin embargo, una lectura de la temperatura del agua no proporciona información útil sobre el estrés térmico, ya que el buceador que lleva el dispositivo puede llevar cualquier cosa, desde un traje de baño hasta un traje húmedo sin capucha, pasando por un traje seco para aguas frías con capucha, guantes y ropa interior para aguas frías. Y lo que es más importante, aún no es posible calcular directamente el impacto de las diferencias en el estado térmico durante las distintas partes de una inmersión, aunque el ordenador pudiera medir la temperatura central del buceador y la temperatura de la piel en puntos clave.

Sabemos que estar caliente (en lugar de fresco o frío) durante la fase de compresión y de fondo de una inmersión favorece la absorción de gas inerte (no óptima), y que estar caliente durante la fase de descompresión favorece la eliminación (óptima). Aunque poco práctico para el buceador amante de la comodidad, la seguridad de la descompresión se optimiza siendo neutro o frío durante la fase de absorción de gas inerte del descenso y el tiempo de fondo y caliente durante la fase de eliminación de gas inerte del ascenso. Aunque el concepto de los cambios térmicos en el estrés de descompresión está claro, aún faltan años para que podamos cuantificar los efectos de estos factores en el mundo real con fines de planificación de inmersiones. Del mismo modo, aunque algunos ordenadores son capaces de realizar un seguimiento del consumo de gas, nos queda mucho por aprender antes de que esta información pueda incorporarse de forma significativa a los modelos de descompresión. Las variaciones en el consumo de aire pueden reflejar diferencias en la profundidad de una inmersión o en la experiencia del buceador, su nivel de ansiedad o su grado de esfuerzo físico. La conclusión es que interpretar el impacto fisiológico preciso de las interacciones entre estos diversos factores es sumamente difícil y requiere una práctica reflexiva por parte de los buceadores.

Preste atención a las lecturas de su ordenador

Los buceadores deben prestar atención a sus ordenadores de buceo si quieren que la información proporcionada les sirva de algo. Tenga en cuenta que el sesgo de confirmación puede fomentar conductas de riesgo. "Salirse con la suya" una exposición de riesgo una, dos o incluso muchas veces puede acabar pasándole factura. Puede que no sea realmente seguro para usted o para un compañero que pueda tener un mayor grado de susceptibilidad al estrés de descompresión. Aquellos que deseen preocuparse menos por su exposición tendrán mayor tranquilidad si eligen un equipo que emplee un modelo de descompresión extremadamente conservador. También es importante prestar atención a su ordenador de buceo. Si bucea con un grupo, no olvide que puede haber una variabilidad considerable en la orientación proporcionada por distintos ordenadores u ordenadores con distintos ajustes seleccionados por el usuario. Esto significa que es muy beneficioso bucear con otras personas que utilicen un ordenador con un modelo de descompresión y unos ajustes similares, ya que si surgen discrepancias modestas, seguir la directriz más conservadora probablemente no será terriblemente gravoso para el grupo. Pero si los miembros de un grupo utilizan ordenadores de buceo con modelos sustancialmente diferentes y cada buceador desea seguir su propio dispositivo, puede producirse una ruptura en el sistema de compañeros.

No confíe ciegamente en su computadora

Aunque hacer caso a su ordenador es importante, no siga sus consejos irreflexivamente. A veces se puede realizar el mismo perfil sin problemas una y otra vez, hasta llegar a la inmersión en la que no resulta seguro. A menudo, los buceadores intentan culpar a un factor específico, como la deshidratación, de la aparición de síntomas tras una inmersión pero no tras otra. Este enfoque no es productivo. La gama de variables en juego durante una inmersión rara vez es idéntica, y existe un elemento probabilístico en el riesgo de descompresión, es decir, el azar puede desempeñar un papel en la manifestación del DCS.

El mejor criterio es evitar los extremos tanto de la resignación fatalista como del enfoque presumido en una única supuesta solución mágica. Hay muchos, muchos pequeños pasos que usted puede tomar para hacer cualquier buceo más seguro. El más importante es permanecer dentro de un perfil razonablemente conservador de tiempo-profundidad, y agregar paradas de seguridad a cada buceo. Otros pasos importantes son minimizar la intensidad de su ejercicio, y evitar el sobrecalentamiento durante la fase de absorción de gas de su buceo, elegir el gas correcto para respirar, practicar lo suficiente para poder controlar perfectamente su flotabilidad, mantenerse bien descansado y bien hidratado, elegir configuraciones de usuario más conservadoras en la computadora, y bucear con un compañero que tenga objetivos similares y siga prácticas similares. Agregar pequeños márgenes de seguridad a cada paso puede ayudar a proveer un colchón de seguridad confortable. Las computadoras de buceo son herramientas poderosas, pero un conocimiento sólido de la fisiología del buceo, buenas condiciones físicas, y el cumplimiento de prácticas cuidadosas ofrecen la mejor protección para los buzos.

Téngala consigo

Si usted sí desarrolla síntomas de EDC, debería tener su computadora consigo cuando solicite una evaluación médica. Algunos lugares pueden descargar o revisar su perfil para ayudar en la evaluación de su caso. El personal médico seguramente apreciará ver la confirmación de su descripción de los eventos que precipitaron los síntomas.

Siguiente: Capítulo 3 - Diagnóstico de la enfermedad por descompresión >

Capítulo 3: Diagnóstico de enfermedad descompresiva

blank

"Aunque comúnmente se piensa que el DCS es una enfermedad de burbujas, probablemente las burbujas sean sólo la puerta de entrada a una compleja serie de consecuencias y efectos".

El DCS puede desarrollarse cuando el grado de sobresaturación de un buceador es tan alto (o, dicho de otro modo, si el gradiente de eliminación es tan pronunciado) que no es posible una transferencia controlada de gases inertes de los tejidos corporales al torrente sanguíneo -y luego del torrente sanguíneo a los pulmones y de los pulmones al medio ambiente-. Si ese proceso de eliminación es inadecuado, los gases inertes saldrán de la solución y formarán burbujas que pueden distorsionar los tejidos, obstruir el flujo sanguíneo, causar daños mecánicos (en las articulaciones, por ejemplo) y/o desencadenar una cascada de respuestas bioquímicas.

Aunque mucho se sabe de la EDC, sus mecanismos de agresión aún están siendo investigados. Y mientras se piensa en la EDC como una enfermedad de burbujas, éstas son, probablemente, sólo la puerta de entrada a una variedad compleja de consecuencias y efectos.

En este capítulo, aprenderás sobre:


blank
Una piel moteada o marmolada como ésta es una característica de “cutis marmorata”, (piel marmórea) una condición que puede advertirnos del probable desarrollo de síntomas más serios de EDC Tipo 2.

Signos y síntomas de la enfermedad descompresiva

La agresión colectiva a los sistemas del organismo puede producir un DCS sintomático. Los efectos primarios de esta afección pueden ser evidentes en los tejidos directamente afectados. Sus efectos secundarios pueden comprometer la función de una amplia gama de tejidos, poniendo aún más en peligro la salud del buceador.

La capacidad de reconocer los signos, o pruebas objetivas, y los síntomas, o percepciones subjetivas, del DCS -y de diferenciarlos de los signos y síntomas con menor probabilidad de estar asociados al DCS- es importante. Se han establecido diversos sistemas de clasificación para el DCS. Un enfoque común consiste en describir los casos como Tipo 1 o Tipo 2.

EDC Tipo 1

El DCS de tipo 1 suele caracterizarse por dolor musculoesquelético y síntomas cutáneos leves. Las manifestaciones cutáneas comunes del tipo 1 incluyen picor y erupciones leves (a diferencia de una clara decoloración moteada o jaspeada y a veces elevada de la piel, una afección conocida como cutis marmorata que puede presagiar el desarrollo de los síntomas más graves del DCS de tipo 2). Menos frecuente, pero asociada al DCS de tipo 1, es la obstrucción del sistema linfático, que puede provocar hinchazón y dolor localizado en los tejidos que rodean los ganglios linfáticos, como las axilas, la ingle o detrás de las orejas.

blank
Lugares comunes de dolor músculo-esquelético asociado con la EDC Tipo 1.

Los síntomas de EDC Tipo 1 pueden aumentar en intensidad. Por ejemplo, el dolor puede originarse como una molestia leve cerca de una articulación o un músculo, y luego aumentar en magnitud. Sin embargo, el dolor asociado con la EDC generalmente no aumenta con el movimiento de la articulación afectada, aunque mantener el miembro en una posición más que en otra puede reducir la incomodidad. Dicho dolor, puede, en última instancia, ser bastante grave.

EDC Tipo 2

blank
La prueba de Romberg evalúa el control postural. La prueba de Romberg mejorada, que incluye cruzar los brazos y colocar un pié delante del otro, es más sensible a cambios en el equilibrio estático. La prueba de Romberg mejorada se utiliza comúnmente como parte de la evaluación neurológica de buzos lesionados.

Los síntomas del tipo 2 se consideran más graves. Suelen clasificarse en tres categorías: neurológicos, del oído interno y cardiopulmonares. Los síntomas neurológicos pueden incluir entumecimiento; parestesia, o una sensación alterada, como hormigueo; debilidad muscular; alteración de la marcha, o dificultad para caminar; problemas de coordinación física o control de la vejiga; parálisis; o un cambio en el estado mental, como confusión o falta de alerta. Los síntomas del oído interno pueden incluir zumbidos en los oídos, conocidos como "acúfenos"; pérdida de audición; vértigo o mareos; náuseas; vómitos; y alteraciones del equilibrio. Los síntomas cardiopulmonares, conocidos comúnmente como "los ahogos", incluyen tos seca; dolor torácico detrás del esternón; y dificultad respiratoria, también conocida como "disnea". Las afecciones respiratorias, que suelen deberse a una elevada carga de burbujas en los pulmones, pueden comprometer la capacidad de funcionamiento de los pulmones, poniendo en peligro la salud e incluso la vida del buceador afectado si no se busca tratamiento con prontitud.

Los síntomas del tipo 2 pueden desarrollarse rápida o lentamente. Un desarrollo lento puede ocultar la gravedad de la situación, al permitir que persista la negación. Por ejemplo, la fatiga y la debilidad son preocupaciones lo suficientemente comunes, especialmente si su aparición es prolongada, que pueden ser muy fáciles de ignorar. Otros síntomas menos comunes, como la dificultad para caminar, orinar, oír o ver, sobre todo si aparecen con rapidez, pueden hacer que se reconozca más rápidamente la existencia de un problema. Es justo decir que al principio los buceadores pueden ser reacios a informar de los síntomas, aunque normalmente lo harán si éstos no desaparecen. Es un defecto que los buceadores deben tener en cuenta para no caer en él.

Presentación de la EDC

La presentación del DCS suele ser idiosincrásica, es decir, su patrón "típico" puede ser atípico. En algunos casos, la queja principal de un buceador afectado puede desviar la atención de síntomas más sutiles pero potencialmente más importantes. La siguiente lista clasifica las manifestaciones iniciales del DCS, desde las más comunes a las menos comunes (Vann et al. 2011):

  • Dolor, particularmente cerca de las articulaciones.
  • Entumecimiento o parestesia.
  • Preocupaciones constitucionales - como dolor de cabeza, aturdimiento, fatiga inexplicable, malestar, náuseas y/o vómitos, o anorexia.
  • Vértigo.
  • Debilidad motriz.
  • Problemas cutáneos, como picores, erupciones o manchas ("cutis marmorata").
  • Malestar muscular.
  • Estado mental alterado.
  • Problemas pulmonares, como dificultades respiratorias ("ahogos").
  • Coordinación alterada.
  • Nivel de consciencia reducido.
  • Síntomas auditivos: como oír sonidos que no existen o tener dificultades para oír.
  • Problemas linfáticos, como hinchazón regional
  • Disfunción vesical o intestinal, como retención de orina.
  • Función cardiovascular comprometida.

De acuerdo con esta revisión reciente, el dolor y el entumecimiento, también conocido como parestesia, fueron reportados inicialmente en casi dos tercios de los casos de EDC síntomas específicos en aproximadamente el 40 por ciento de los casos, mareo/vértigo, y debilidad motora en alrededor del 20 por ciento, y síntomas cutáneos en aproximadamente 10 por ciento de los casos. (Vann et al. 2011)


Diagnóstico diferencial de la enfermedad descompresiva

blank

La EDC es una lesión de buceo de alto perfil a causa de su gravedad potencial. Pero es necesario que los buzos recuerden que no todos los problemas relacionados con el buceo se transforman en EDC. Cuando dos o más condiciones tienen síntomas que se superponen, como sucede en el caso de muchas lesiones relacionadas con el buceo, el diagnóstico diferencial es el proceso por el cual el personal médico determina cuál de las potenciales condiciones es, probablemente, más responsable de los síntomas.

El término enfermedad por descompresión (EDC) se acuñó para englobar tanto la EDC como la afección relacionada conocida como embolia gaseosa arterial (EGA), esta última derivada de un barotraumatismo pulmonar que introduce gas en el torrente sanguíneo sistémico. Algunas de las otras condiciones y circunstancias que implican síntomas similares incluyen barotraumatismo del oído interno; sobreinflación del oído medio o del seno maxilar; gas respirable contaminado; toxicidad del oxígeno; esguinces o traumatismos musculoesqueléticos sufridos antes, durante o después de una inmersión; envenenamiento por fauna marina; edema pulmonar por inmersión; aspiración de agua; y trastornos neurológicos coincidentes, como el ictus (Vann et al. 2011). El estrés térmico -a veces debido a un calor excesivo, pero normalmente debido a la exposición al frío- también puede ser responsable de síntomas similares. En algunos casos, una historia clínica cuidadosa puede descartar fácilmente un diagnóstico u otro. Por ejemplo, los síntomas del edema pulmonar por inmersión suelen desarrollarse en profundidad. En tal caso, un buen historial descartaría el DCS, que sólo se desarrolla tras un estrés de descompresión significativo durante el ascenso.

Es esencial para los buzos con cualquiera de estos síntomas buscar la evaluación y el apoyo médico. Mientras que el personal que brinda los primeros auxilios puede hacer el análisis inicial de una persona lesionada realizando una evaluación neurológica in situ, las capacidades de los que no son médicos no se acercan a las habilidades y conocimientos clínicos que poseen los especialistas experimentados.

Siguiente: Capítulo 4 - Tratamiento de la enfermedad por descompresión >

Capítulo 4: El tratamiento de la enfermedad descompresiva

blank

"Si se desarrollan signos o síntomas consistentes con DCS, inicie los primeros auxilios apropiados y contacte con los servicios médicos de emergencia más cercanos. Para obtener ayuda de emergencia adicional, póngase en contacto con DAN +1-919-684-9111".

Existen varios elementos para un manejo efectivo de la EDC, específicamente la evaluación y los primeros auxilios en el lugar, el traslado, y la evaluación y tratamiento médico definitivos. Cualquiera que haya sufrido EDC debería buscar la evaluación apropiada, y posiblemente, el cuidado continuo de un médico bien informado sobre los problemas médicos relacionados con el buceo.

En este capítulo, aprenderás sobre:


Primeros auxilios en el lugar

La base de los primeros auxilios es el soporte básico de vida. La medida principal de los primeros auxilios para EDC es la provisión de oxígeno suplementario en la mayor concentración o fracción que sea práctica (Longphre et al. 2007). Las altas fracciones de oxígeno, si se suministran rápidamente y durante un período sostenido, pueden reducir y hasta eliminar los síntomas de EDC, aunque a menudo, sólo temporariamente, si no se asegura el tratamiento definitivo. Los sistemas de oxígeno de flujo continuo, utilizando máscara de no-reinhalación o máscaras con bolsa, se encuentran generalmente, disponibles en las cercanías de los lugares de buceo; sin embargo, dichos equipos proveen fracciones de oxígeno pequeñas. Pueden lograrse fracciones mucho mayores con máscaras a demanda, aunque éstas solo son apropiadas para personas conscientes, capaces de respirar por sus propios medios.

blank
Puede utilizarse una variedad de máscaras diferentes con los sistemas de oxígeno.
blank
Los expertos de DAN desarrollaron este recirculador para oxígeno de emergencia remoto (REMO2 ) para utilizar en primeros auxilios en superficie. (Pollock y Natoli 2007).

Los sistemas de rebreather son otra opción in situ; estos sistemas permiten reciclar, o reinspirar, el oxígeno no utilizado en las exhalaciones del buceador. De este modo, un aparato rebreather puede proporcionar fracciones elevadas con un uso mínimo de gas y puede resultar especialmente útil en entornos en los que el suministro de oxígeno es limitado (Pollock 2004; Pollock y Natoli 2007).

Los sistemas químicos de generación de oxígeno -dispositivos con una larga vida útil que suministran oxígeno mediante una reacción química- pueden ser en algunas situaciones la única opción disponible. Sin embargo, si los servicios médicos de urgencia no son fácilmente accesibles, es poco probable que estos dispositivos proporcionen un suministro de oxígeno suficiente (Pollock y Natoli 2010).


Evaluación Subsecuente

Los primeros auxilios son sólo el primer paso en el tratamiento de un buceador afectado. Se aconseja a cualquier persona que haya experimentado síntomas asociados al DCS que busque una evaluación médica posterior. Esto debe hacerse incluso si los síntomas del buceador mejoran o desaparecen tras la administración de oxígeno, ya que pueden pasar desapercibidos problemas sutiles o los síntomas pueden reaparecer una vez que se interrumpe la administración de oxígeno. Por la misma razón, es aconsejable buscar la opinión de un especialista en medicina del buceo con experiencia, alguien que conozca todos los matices de la presentación, el curso y el tratamiento del DCS.


Oxígenoterapia Hiperbárica

El tratamiento definitivo para la EDC es la oxigenoterapia hiperbárica (HBO según su sigla en inglés), o la provisión de oxígeno puro a una presión sustancialmente mayor que la atmosférica. La HBO reduce el tamaño de las burbujas y mejora los gradientes que promueven la provisión de oxígeno y la eliminación de gas inerte. La HBO se provee, generalmente, en cámaras de recompresión.

blank
Se trata de una cámara hiperbárica monoplaza, capaz de albergar a un solo paciente, sin personal de apoyo interno, ni "auxiliares".

Un régimen común de OHB es la Tabla de Tratamiento 6 de la Marina de EE.UU. (USN 2008). Según este régimen, la cámara hiperbárica se presuriza inicialmente a 2,8 atmósferas absolutas (ATA), equivalente a la presión que se encuentra a 18 metros (60 pies) de agua de mar. El paciente respira oxígeno puro, intercalado con periodos programados de respiración de aire normal para reducir el riesgo de toxicidad por oxígeno. La duración habitual del tratamiento USN TT6 es de algo menos de cinco horas, pero pueden añadirse prórrogas en función de la respuesta del paciente.

blank
Esta es una cámara hiperbárica multiplaza y “multilock” pequeña; puede contener a varios pacientes, además de los asistentes en su interior. El personal o el equipo pueden ingresar o salir de la cámara mientras se está llevando a cabo el tratamiento.

El tratamiento con OHB puede realizarse en una cámara monoplaza, a menudo un tubo acrílico con capacidad para un solo paciente, o en una cámara multiplaza, con capacidad para uno o varios pacientes y uno o varios "auxiliares", es decir, técnicos u otro personal médico. Las cámaras multibloqueo están diseñadas para que los pacientes, los cuidadores o el equipo puedan entrar y salir de la cámara durante el tratamiento.

El curso de la terapia con OHB variará en función de las particularidades de cada caso; tanto la presentación del DCS como su respuesta al tratamiento pueden ser idiosincrásicas. A menudo puede conseguirse una resolución completa de los síntomas del DCS con uno o, a veces, varios tratamientos con OHB. En algunos casos, sin embargo, la resolución será incompleta, incluso después de muchos tratamientos. El enfoque clínico normal es continuar con los tratamientos hasta que no se observe ninguna mejoría en los síntomas del paciente. Los síntomas residuales moderados suelen resolverse lentamente una vez finalizada la serie de tratamientos. A veces, la resolución completa de los síntomas puede tardar meses en alcanzarse y, en algunos casos, es posible que nunca llegue a producirse.

blank
Esta es una cámara multiplaza y “multilock” grande en la que pueden realizarse simultáneamente múltiples exposiciones de presión.

Recompresión en el agua

blank

La recompresión en el agua puede ser una alternativa a la cámara de recompresión en lugares remotos, si no hay una cámara cerca o los medios para transportar rápidamente al paciente a una cámara en otro lugar. La técnica consiste en llevar al buzo bajo el agua nuevamente, para impulsar burbujas de gas de vuelta a la solución para reducir los síntomas y entonces, descomprimir lentamente de manera de mantener una eliminación adecuada del exceso de gas.

Aunque la recompresión en el agua es simple en su concepto, sólo es práctica con una cantidad sustancial de planificación, apoyo, equipo y personal; condiciones apropiadas del agua; y estado adecuado del paciente. Pueden surgir problemas críticos debido a cambios en la consciencia del paciente, toxicidad del oxígeno, suministro de gas e incluso estrés térmico. Una recompresión infructuosa en el agua puede dejar al paciente en peor estado que si no se hubiera intentado. Las comunidades médica e investigadora están divididas sobre la utilidad de la recompresión en el agua. Está fuera del alcance de esta publicación considerar todos los factores relevantes, pero es justo decir que probablemente hay más situaciones en las que la recompresión en el agua no debería llevarse a cabo que situaciones en las que sería una opción razonable.

Como regla general, un buzo que desarrolla síntomas consistentes con la EDC debería ser sacado del agua, y realizarle primeros auxilios en la superficie, aún si existiera la posibilidad de una demora antes de buscar el cuidado médico definitivo.


Recursos de Emergencia

La mejor forma de actuar, si se presentan signos o síntomas compatibles con un DCS (o cualquier otra lesión grave), es iniciar los primeros auxilios apropiados y ponerse en contacto inmediatamente con los servicios médicos de urgencia (SME) más cercanos. El siguiente paso debe ser ponerse en contacto con DAN para solicitar asesoramiento sobre la progresión adecuada de los cuidados. El número de teléfono de emergencias de la organización es +1-919-684-9111.

Generalmente no es apropiado aparecer sin avisar en la cámara hiperbárica más cercana. Esto podría significar pasar por alto un lugar donde la víctima podría recibir una evaluación más completa y apropiada. Recuerde que no todas las lesiones asociadas con el buceo son EDC, aún si eso parece en un primer momento. Además, las cámaras en algunos lugares no están disponibles para tratar a los buzos en todo momento. Uno de los desafíos dentro de América del Norte, es la disminución en el número de las cámaras que aceptan víctimas del buceo, particularmente fuera de los horarios normales de trabajo.

El punto fundamental para recordar es que establecer contacto con el servicio de emergencias médicas y con DAN puede asegurarle un manejo apropiado y oportuno del caso. Cuando tenga dudas, llame.

CUANDO USTED LLAME A LA
LÍNEA DIRECTA DE EMERGENCIAS DAN

  1. Dígale al operador que usted tiene una emergencia de buceo. Él confirmará su nombre, ubicación, y número telefónico, y lo conectará directamente con el personal médico de DAN, o hará que alguien le devuelva el llamado lo más rápido posible.
  2. El miembro del staff médico puede hacer una recomendación inmediata, o devolverle el llamado luego de hacer los arreglos con el médico local.
  3. El miembro del staff médico puede pedirle que aguarde en el teléfono mientras se hacen los arreglos. Estos planes pueden llevar 30 minutos o más, ya que a menudo se requiere de una coordinación compleja. Si la situación implica un riesgo potencial de vida, arregle primero con el servicio de emergencias más cercano un transporte seguro para el buzo, para su inmediata estabilización y evaluación. Luego llame a la Línea Directa para Emergencias DAN para una consulta con el proveedor médico local.

Aún si los síntomas no fueron graves y se resolvieron por completo, un buzo que haya tenido múltiples episodios de EDC debe tomar consideraciones especiales. Fundamentalmente, si la EDC ocurre luego de seguir perfiles de buceo por lo demás seguros, debe consultarse un médico especialista en buceo para determinar si puede retomarse la actividad de manera segura.

LÍNEA DIRECTA PARA EMERGENCIAS DAN +1-919-684-9111

Siguiente: Capítulo 5 - Factores que contribuyen al estrés por descompresión >

Spanish