Cuando nos encontramos con megafauna marina, solo vemos una pequeña parte de sus hábitats y sus vidas, que rara vez incluye la alimentación. Estos animales pueden desplazarse miles de metros en sentido vertical o migrar miles de kilómetros en dirección horizontal para satisfacer sus necesidades nutricionales. Algunos de ellos —los cachalotes, por ejemplo— deben hacer ambas cosas: descender a profundidades de hasta 1,6 km (1 milla) o más para alimentarse de agregaciones de calamares y recorrer grandes sectores del Pacífico para evitar agotar sus recursos de alimento en una sola área.
Sin importar qué fuente de aire alternativa elija, aprenda a calcular su consumo de aire y practique los procedimientos de emergencia regularmente. Hay muchas maneras de configurar cada tipo de suministro de mezcla respiratoria redundante, pero asegúrese de que su configuración se ajuste a la capacitación que haya recibido, la disposición del equipo y los objetivos del buceo. Si un detractor cree que la elección de su equipo es innecesaria, hágale saber que la diferencia entre un accidente fatal y un incidente vergonzoso puede reducirse a una o dos respiraciones. Cualquier redundancia es mejor que nada.
Los siete días en las islas Galápagos pasaron demasiado rápido y yo estaba listo para volver incluso antes de haberme marchado. El Parque Nacional Galápagos y los operadores de turismo respetan muchísimo el destino, y la conservación es su objetivo principal. Incluso con todas las protecciones en vigor, la industria pesquera, el cambio climático y la salud del océano ejercen presión sobre el archipiélago. Cada dólar del turismo que va a las islas Galápagos hace aún más énfasis en que este es un lugar que merece una protección continua y estricta.
Las ballenas jorobadas se alimentan en aguas polares durante el verano y luego migran a aguas tropicales o subtropicales para reproducirse en el invierno. Varios puntos ofrecen excursiones de observación de ballenas de temporada, pero nadar con ellas es legal solo en unos pocos lugares —Tonga es uno de ellos. Cada año, sus aguas cálidas y protegidas proporcionan un criadero para las ballenas, que se reúnen allí entre julio y octubre después de una larga migración desde la Antártida.
Con eventos adversos, casi siempre hay una cascada que se divide en cuatro etapas: el disparador, el agente discapacitante, la lesión incapacitante y la causa de muerte. Cada evento se puede evitar de forma individual. Reconocer uno al momento de producirse es una oportunidad para reaccionar e intentar mitigar el riesgo antes de que se convierta en un problema. En el análisis de las causas de los eventos adversos, los factores más importantes son la falta de reconocimiento y la ausencia de reacción frente al evento.